Pobreza en países de Latinoamérica y el Caribe | Análisis

La pobreza es el nivel de bienestar inferior al mínimo socialmente aceptado (INEI, 2000).

Durante muchos años entidades como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se han planteado el propósito de combatir tanto la pobreza como pobreza extrema y mejorar la calidad de vida de las personas de las economías de América Latina y el Caribe, es por ello que en las dos últimas décadas se han emprendido diferentes estrategias, políticas públicas y programas sociales.

La pobreza es definida como una condición en la cual una o más personas tienen un nivel de bienestar inferior al mínimo socialmente aceptado (INEI, 2000). Anteriormente la pobreza poseía un concepto unidimensional, ya que se consideraba que la pobreza era a causa de una insuficiencia de ingresos. Actualmente, posee un concepto multidimensional, porque abarca otros aspectos como la salud, las condiciones de vivienda, educación, ingresos, gastos y aspectos más extensos como la identidad, los derechos humanos, la participación popular,  entre otros (INEI, 2000).

A continuación, se presenta el siguiente gráfico el cual indica los niveles de pobreza (en porcentajes y millones de personas) en América Latina presentados desde el año 2002 hasta el 2018.

 

Se han realizado diversas encuestas, en las que se buscaba conocer cuál era la opinión de la población respecto a las causas de la pobreza, en México, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Pobreza del 2015, el 24.8% de la población mencionó que hay pobres, porque el gobierno no funciona bien, el 17.6% hizo mención a que los pobres no trabajan lo suficiente y el 8.5% porque la sociedad es injusta.

En cambio, la encuesta realizada por el Centro de Estudios Públicos de Chile (2015) presentó otro resultado, indicando que la causa de la pobreza es la flojera y la falta de iniciativa (41%) y, por último, en Uruguay otra encuesta (2011) señaló que el 45% de la población comparte la idea de que las personas son pobres por flojos y falta de voluntad.

Por todo lo mencionado anteriormente, el siguiente gráfico nos ayudará a despejar la idea acerca de que la pobreza es a causa de la flojera y falta de iniciativa.

De acuerdo a lo presentado, se puede hacer mención a que la mayoría de los hombres en situación de pobreza extrema y pobreza se encuentran ocupados,  con un 60.6% y 69.2% respectivamente. Además la mayor parte en la tasa de inactividad de las personas de pobreza extrema y pobreza, está comprendida por las mujeres alcanzando así un 62.2% y 58% de acuerdo al orden mencionado.

Se puede rescatar el hecho de que las personas que se encuentren en  situación de pobreza extrema y pobreza no es necesariamente a causa de la falta de empleo, sino a la falta de accesibilidad a un trabajo decente (empleo que este asociado a la protección social y a la plena observancia de los derechos en el trabajo).

Es así como acceder a cualquier tipo de empleo remunerado —ya sea asalariado o por cuenta propia— no es garantía de superación de la pobreza (CEPAL, Programas sociales, superación de la pobreza e inclusión laboral, 2019).

El contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es relevante para analizar las perspectivas de reducción de la pobreza en la región. La primera meta es erradicar la pobreza extrema para todas las personas y en todo el mundo a 2030, y la segunda es reducir el mismo año al menos a la mitad la proporción de personas que viven en la pobreza en todas sus dimensiones.

Aunque la región logró importantes avances entre la década pasada y mediados de la presente, desde 2015 se han registrado retrocesos, particularmente en lo referente a la pobreza extrema. Por las líneas anteriores es necesario redoblar esfuerzos para avanzar en la promoción de empleos de calidad y en la construcción y expansión de sistemas de protección social integrales y efectivos, que fortalezcan la capacidad de contar con los recursos necesarios para una vida digna del conjunto de la población.

Por otro lado, con la coyuntura actual, en el Perú la pobreza monetaria ha experimentado un aumento de entre 8 y 10 puntos porcentuales, especialmente en las zonas urbanas, debido a los efectos de la pandemia por el COVID-19 (Midis,2020).

Para hacer frente a este aumento de la pobreza, la ex ministra Patricia Donayre dijo que el Ejecutivo viene ampliando la cobertura de los programas sociales.  Añadió que a través del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes) se viene brindando asistencia técnica y capacitación a hogares rurales para que tengan herramientas productivas a fin de que puedan generar ingresos propios.

 

*Este post es una colaboración de los estudiantes Diego Herrera, Ángel Valderrama y Heidi Ruiz de la carrera de Economía y Negocios Internacionales. 

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