Agua, minería y responsabilidad social

Un tema de gran interés público en Cajamarca es la asociación del uso del agua con los proyectos mineros de la región.

Si bien la utilización del agua es fundamental para las operaciones mineras, su empleo es bastante limitado en comparación con otras actividades humanas, aunque la percepción que se tiene del uso del agua por la minería es mucho mayor y se le considera una amenaza al desarrollo de otras labores.

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Adicionalmente, con el incremento poblacional en la región, la creciente urbanización, la expansión de la agricultura y la mayor demanda por más y mejores servicios públicos, estas preocupaciones se hacen críticas.

Más aún, el imaginario popular está convencido que la minería no solo disminuirá la dotación de agua sino que la dejará contaminada al no existir una autoridad que garantice creíblemente la calidad del agua que se consume, y que pueda hacer entender que los procesos mineros se dan actualmente en un contexto de legalidad y respeto por el entorno.

Así, el panel Agua, Minería y Responsabilidad Social, organizado en el marco de la Semana de Ingeniería de la Universidad Privada del Norte, ha buscado aclarar temas asociados al manejo del agua en la región y reducir la desinformación existente, a fin de poder generar el desarrollo sostenible de Cajamarca, que teniendo grandes posibilidades de recibir inversiones mineras puede al mismo tiempo generar desarrollo de otra índole (v. gr. agropecuario) sin dejar de hacerlo de manera armónica, respetando el medio ambiente y la sociedad. Por ello se articularon esfuerzos con Minera Yanacocha SRL, Cía. de Minas Buenaventura S.A. y la Asociación Los Andes de Cajamarca como integrantes del comité organizador.

El objetivo del panel fue analizar la gobernabilidad del agua en el contexto nacional y las políticas regionales para el agua. Un tema central en este sentido es aclarar la desinformación sobre el recurso agua y disminuir las fuentes de conflictividad social que afectan importantes inversiones con repercusión en el desarrollo de Cajamarca.

Presentamos a continuación las principales conclusiones a las que llegó el panel.

Cabecera de cuenca

No existe una definición formal de “cabecera de cuenca”. Técnicamente una cuenca se  divide en cuenca alta, media o baja. Aun cuando se recibe mayor cantidad de precipitaciones en la cuenca alta, éstas se dan sobre una menor área que la de las cuencas baja y media (llanuras), las cuales reciben un mayor volumen de agua por metro cuadrado. Al ser un actividad limitada en área y ubicarse en zonas de la cuenca alta, la minería no afecta los mayores volúmenes de agua que se reciben por las precipitaciones. Lo importante es determinar la manera de almacenar el agua de lluvia en lugares idóneos, para no depender de un ciclo pluvial irregular.

Impacto y contaminación ambiental

El impacto ambiental es reversible o manejable, mientras que la contaminación ambiental es irreversible. Actualmente la minería moderna y responsable maneja sus impactos de manera sostenible a través de la recuperación de tierras explotadas, revegetación, construcción de reservorios, etc. (En Cajamarca son los casos de Gold Fields La Cima, La Zanja, Tantahuatay, Colquirrumi y Minera Yanacocha).

Calidad del agua

La calidad del agua de efluentes cercanos o provenientes de explotaciones mineras se monitorea de diversas maneras en base a mediciones in situ. No siempre la malla de monitoreo está diseñada de manera ideal. Sin embargo, las técnicas de modelamiento numérico ayudan a mejorar y optimizar los controles. Existe legislación específica para el control de la calidad del agua así como instituciones del estado que velan por hacerlo (OEFA), con un ente rector (MINAM) y niveles de responsabilidad por no cumplir la normatividad (FEMA).

Cantidad de agua

En el Perú la agricultura utiliza casi el 90% del agua mientras que la minería usa el 1%. Esta desproporción no es percibida por la población, debido a que la industria minera recicla su agua en un promedio de 90-95%, mientras que la agricultura tiene eficiencias de hasta 30% debido a los métodos convencionales que usa (agricultura de secano). Este desconocimiento ha generado conflictos sociales basados en una percepción equivocada de amenaza que no ha sido correctamente denegada por las autoridades competentes.

Cantidad de agua y el caso de Conga

En este proyecto las lagunas y reservorios que generaron el conflicto en 2011 tienen un aporte mínimo a la cuenca (8 l/s) versus la cantidad de agua total que recibe la misma (1023 l/s). Esto indica que el impacto ambiental por el manejo del recurso del agua en ese proyecto no implica la desaparición del recurso hídrico para las actividades agrícolas.

Vigilancia ambiental y fiscalización

La minería responsable apoya los procesos de monitoreo participativo del agua con las comunidades aledañas. Por ejemplo, a través de la Comisión de Monitoreo de Canales de Riego Cajamarca (COMOCA), que incluye comunidades, entidades del estado y a la minera Yanacocha, se monitorean más de 30 puntos de control entre canales, ríos, puquios, etc., no habiéndose detectado algún impacto o superación de los límites máximos permisibles o los ECAs. Es más, se mostró que esa empresa cuenta con certificación ISO 14001 sobre temas de calidad en el control ambiental.

Asimismo, la minería es la actividad más fiscalizada en el país, con especial incidencia en la calidad del agua, a diferencia de otras actividades industriales (agropecuarias, curtiembre, papel, alimentos, pesquería, etc.) o actividades urbanas (disposición de residuos, segregación, reciclaje, etc.), y su correspondiente impacto ambiental.

Actividades mineras y conflictos

Como toda actividad humana, la minería impacta el entorno y el agua es un punto de control principal. Actualmente la minería es sostenible en la medida en que gracias a los recursos generados por ella se puede invertir en otras obras como el afianzamiento hídrico, la construcción de reservorios, canales, controles ambientales y, en general, infraestructura.

Aun cuando la calidad del agua y su control es un tema social significativo, más importante para la región Cajamarca es el nivel de desnutrición de los niños menores de 5 años, situado en un preocupante 32.2%. Lamentablemente el primer tema genera conflictos; el segundo pasa desapercibido por la población.

Compatibilidad de la minería con otras actividades humanas

La actividad minera es perfectamente compatible con otras actividades humanas (agricultura, acuicultura, industria forestal, producción de lácteos, etc.). Esto se demuestra en la Granja Porcón, donde un criadero de truchas que produce cerca de 25 toneladas al año funciona con agua tratada que recibe de la empresa minera Yanacocha.

Zonificación Ecológica y Económica – Mecanismos de participación ciudadana en la gestión ambiental

Cajamarca ha sido líder en el trabajo de Zonificación Ecológica y Económica (ZEE), identificando las grandes potencialidades que tiene la región (minera, agrícola, etc.). Por otra parte, el proceso de Ordenamiento Territorial (OT) es el que permitirá definir qué áreas son idóneas para determinada actividad.

Agua en el medio urbano, rural y la desertificación del medio rural

Actualmente el principal problema de manejo de agua en Cajamarca es la expansión poblacional rural que está desertificando las zonas agrícolas (incluyendo la jalca) sin mayor conocimiento del uso del recurso hídrico. No obstante, se mostraron iniciativas sostenibles como la de la municipalidad de Baños del Inca para optimizar el uso del  agua en el sector rural, así como en la zona urbana con el trabajo de SEDACAJ para mejorar el servicio (volumen) de agua en la ciudad de Cajamarca.

Remediación de pasivos ambientales

De los más de 9,000 pasivos ambientales del Perú originados en antiguas prácticas de explotación minera, 1,022 se encuentran en Cajamarca. En la provincia de Hualgayoc, donde se ubica la mayor cantidad de estos pasivos, se vienen cerrando a través del manejo de la tierra y el recurso hídrico con soluciones óptimas de revegetación y recuperación de las áreas explotadas. Este es el caso de la empresa minera Colquirrumi, de Buenaventura S.A., que ha remediado 444 pasivos ambientales demostrando la viabilidad de las operaciones mineras en su proceso de cierre.

Las ponencias completas pueden descargarse a través del siguiente enlace:

https://www.dropbox.com/sh/u2et24ts7t3yrpe/AAAuUBvntARWdtcscdtQjQUGa?oref=e

*Este post es una colaboración de José A. Ardito Vega, director de la carrera de Ingeniería de Minas-Geología de la Universidad Privada del Norte.

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