Revolución logística, compromiso de todos

La logística es hoy en día un conjunto integrado de operaciones, un elemento estratégico que debe integrar todas las actividades de flujo de bienes, servicios e información a lo largo del proceso productivo. La palabra clave es integrar, pues de este modo se maximiza la competitividad y porque el rol de la logística ante la globalización representa el core business que articula e integra la producción y los servicios complementarios en una cadena de abastecimiento que debe responder a las nuevas exigencias del mercado, la competencia global y los costos. Los costos logísticos representan en promedio del 10 al 15% del costo de los productos que se comercializan según la complejidad e intensidad del flujo.

upn_blog_ing_logistica 15 abr

La logística ya no es más la simple distribución física de mercadería basada en la gestión del stock. A esto se han sumado nuevas responsabilidades como la gestión de la información, el diseño de almacenes, nuevas políticas comerciales, etc. El crecimiento acelerado y abrumador del E-business y el E-commerce está cambiando el enfoque competitivo de las empresas, de manera particular de aquellas tradicionales que deberán moverse hacia procesos lean (ajustados), siendo capaces de responder en el tiempo justo a las demandas y necesidades del mercado. La nueva concepción de los flujos de entrada y salida en la gestión de almacenes tiende a implementar o desarrollar modelos de negocios integrados con la economía real, sobre todo para las empresas que comercializan bienes, que gradualmente deberán adherirse a las duras reglas de racionalización en las adquisiciones, la gestión de stocks, de empaques y de relaciones con el cliente.

En nuestro país, las pequeñas y medianas empresas tienen un rol fundamental en la economía nacional, pero a su vez tienen una gran ineficiencia en el plano logístico a lo largo de toda la cadena de abastecimiento. Esta realidad genera efectos negativos de naturaleza económica-financiera en cada PyME que repercute en la competitividad del sector, entendiéndose que cada PyME representa un eslabón en la cadena logística nacional. Se hace necesario (y en eso debemos insistir las universidades o centros de investigación) una visión integrada a lo largo de la cadena de abastecimiento, de manera particular en lo referente a la gestión de la información de mercado y los pronósticos o previsiones de bienes o servicios. En las pequeñas y medianas empresas es indispensable repensar los procesos logísticos y productivos, no olvidar que calidad y personalización de productos significan también rapidez, fiabilidad y flexibilidad en las entregas, en donde el todo representa una reducción en los costes.

En líneas generales, un sistema logístico ineficiente va minando gradualmente la competitividad de las empresas, penalizando sutilmente las estrategias de reducción de precios y de diferenciación de la competencia, e influyendo por lo tanto en el nivel de servicio que se ofrece al cliente. La revolución del E-business sigue impactando en los sistemas económicos internos o externos, por lo que también deberíamos revolucionar la estrategia de formación de los profesionales con impacto directo en las empresas regionales. Esta debería darse a través de una formación-visión no de la universidad hacia la empresa, sino desde la empresa hacia el mercado, formando a nuestros jóvenes al interior de cada empresa y en donde su logro sea un sistema logístico que funciona y responde a las tendencias y exigencias del mercado. Puede parecer un sueño ambicioso, pero estamos en un mundo donde nos miden por habilidades, destrezas y conocimiento. Nada mejor entonces que hacerlo realidad.

* Este post es una colaboración de Max Arroyo Ulloa, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Privada del Norte.

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