Yo colaboro, tú cooperas: sobre aprendizaje colaborativo y cooperativo

yo colaboro, tú cooperas: sobre aprendizaje colaborativo y cooperativo

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El loco Cordera, ex líder de los Bersuit Vergarabat, hace poco escribió: “soy mi propia religión, mi soberano, yo me enseño”. Esta letra me invita a reflexionar sobre esa individualidad “tan y demasiado humana” de la cual somos presas, de ese destino fatídico tan irremediablemente griego y sin escapatoria. Pero, en esos trajines de la historia, tratamos de recuperar esa idea de comunión que nos hace miembros de una iglesia en la cual vamos caminando en búsqueda de algún señor: esta es la ideología cristiana que propuso entre sus hippies ideales como el del trabajo conjunto e integrador para el beneficio de la colectividad toda.

Lo escrito me lleva a pensar en el denominado aprendizaje colaborativo, tan en boga en estos últimos años y que ha hecho de las sesiones de clase un nuevo escenario a plantear, o sea, ya no el profesor protagonista de la sesión sino el guía que propone un reto a alcanzar a un grupo, tal vez no tan grupo, pero grupo al fin y al cabo, que trabajará motivado por alcanzar un mismo objetivo “controlado”, en donde cada uno aportará de su “talento” esa cuota que será marcada desde un comienzo.

No cabe duda que en esta ruta aparecerán los fantasmas de la incompatibilidad de caracteres o la incorrecta asignación de roles, y aquel al que más temor yo le tengo: la competencia individual entre sus miembros, esa que hace brotar nuestra más lagarta conducta, claro, somos humanos, y trae abajo cuanta comunión se busque optimizar.

Entonces, si el aprendizaje colaborativo es en realidad una mera quimera onírica de los planteamientos educativos, qué tal si viramos al denominado aprendizaje cooperativo, que aunque no lo crean también está en boga estos últimos años. Este busca un fluir de información que es constantemente manipulada en búsqueda de un óptimo resultado; es así que cada miembro posee independencia y bajo responsabilidades reflexiona en torno a lo que se desea obtener como objetivo común. Puede sonar a campanas de la gloria, pero la sombra del mismo es nuevamente la individualidad de la cual somos y seremos presa. Si logramos saltar esa barrera, creo que tanto el aprendizaje colaborativo como el cooperativo son viables en el proceso educativo.

De esto, creo que las individualidades deben entenderse como tales, no esperemos que las metodologías cambien nuestra humanidad. Stirner -auténtico apóstol del anarquismo individualista, aunque él mismo jamás se calificara como tal, y cuya obra El único y su propiedad se puede considerar una auténtica “biblia”, si se me permite la terminología religiosa- consideró que el hombre era centro de toda reflexión y aun de toda realidad; pero no el hombre en general ni como representante de la humanidad abstracta, sino del individuo, de “mí mismo” en cuanto “yo” único. El “Único” de Stirner existe absolutamente y es previo a toda exterioridad, tanto a la formada por el espíritu objetivo como a la constituida por los “yo” ajenos.

Dejemos que nuestros alumnos busquen ese equilibrio que debe existir en este tipo de aprendizajes, no forcemos la cuerda de nuestro colectivismo primitivo; más bien optimicemos escenarios, roles, tareas y tengamos el tino suficiente para ir variando en el proceso a los “líderes” y seamos verdaderos guías invisibles del proyecto planteado, sin que nuestra presencia contamine la libertad creadora del grupo.

*Este post es una colaboración de Renato Salas Peña, docente del Departamento de Estudios Generales de la Universidad Privada del Norte.

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3 Respuestas

  1. José Antonio Tejada Sandoval dice:

    Los posts se demoran mucho en ser publicados. La lógica de un blog ( considerando que se trata de una suerte de bitácora virtual) determina que haya movimiento, es decir, que su actualización sea frecuente.
    El tiempo que un post permanezca en el sector de «destacados» puede variar, pero ello, claramente, no implica, que no puedan postearse textos, los cuales, progresivamente, pueden ir mostrándose en aquel sector.
    Ojala que esta modesta observación tenga algún impacto en la gestión de este blog.
    Saludos.

  2. José Antonio Tejada Sandoval dice:

    Agradezco muy sinceramente su oportuna respuesta, estimado… (solo veo su Id, pero no su nombre). Aprecio mucho su preocupación: es un claro índice de su responsable nivel de compromiso.
    Le dejo un cordial saludo.

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