Atisbando el horizonte: la economía global al 2017

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Llega octubre y como todos los años, con los primeros anuncios publicitarios adelantando la navidad (a este paso pronto empezarán la campaña en julio…), quienes participamos de ciertas decisiones organizacionales y empresariales comenzamos también a atisbar el horizonte, tratando de reconocer algunas señales externas que nos permitan iniciar el proceso de planeamiento estratégico para los próximos 12 meses.

En estrategia existen algunas normas tácitas, algunos principios básicos, que es importante conocer para incrementar las probabilidades de éxito de nuestros objetivos. El primero de ellos dice que la estrategia debe construirse “de afuera hacia dentro”, vale decir, debemos analizar lo mejor posible el entorno externo en que nos encontramos, identificando oportunidades y riesgos, tendencias y cambios, para pasar luego a ver nuestras capacidades (fortalezas y debilidades) y contrastar si tenemos posibilidad de operar sobre él: esto se conoce como capacidad estratégica. Se entiende además que en el corto plazo es poco probable modificar el entorno, pero en el largo plazo los resultados acumulados de la estrategia tienden a modificarlo, si tuvimos éxito previamente.

Dicho esto, hay que anotar que los cambios pueden tener una naturaleza coyuntural (ciclos más cortos) o estructural (ciclos más largos). Un cambio coyuntural se refleja por ejemplo en la moda y tendencias de temporada, o en materia económica en variaciones dentro de un horizonte anual, por ejemplo. Los cambios estructurales implican un horizonte mucho más largo: un cambio en los valores culturales de fondo, como por ejemplo la aceptación de derechos para las minorías o el rol de la mujer en la sociedad más allá de los estereotipos del ama de casa tradicional, o en los ejes del desarrollo económico internacional: los motores del crecimiento, representados principalmente por economías emergentes desde la crisis del 2008, siendo el caso de China el más notorio.

Una de las voces más provocadoras con respecto a las implicancias de los cambios estructurales es la de Dra. Dambisa Moyo, natural de Zambia, doctorada en Economía por la Universidad de Oxford, con un master en Harvard y una trayectoria profesional con posiciones en el Banco Mundial y Goldman Sachs, quien gracias a esta combinación de elementos en su desarrollo personal cuenta con una perspectiva muy particular.

Las relaciones entre economía y política han sido materia de estudio de la Dra. Moyo y hay que tener presente, como bien señala, que la consolidación económica de una nación le confiere poder político en la esfera internacional: el crecimiento sostenido de China en las últimas décadas le ha otorgado un peso mayor en la geopolítica internacional, y por supuesto, capacidad de influencia directa en el desarrollo de otras naciones.

Nuestra visión occidental de los fenómenos nos lleva –quizás- a observar esto con curiosidad. El modelo de crecimiento que hemos incorporado desde occidente tiene como principios el capitalismo (con diferentes grados) en lo económico y la democracia como valor político fundamental. Esta no es la receta china; en su ecuación, el capitalismo se configura desde el Estado y los derechos políticos no se ejercen bajo el concepto de democracia que conocemos en occidente, toda vez que se trata de un sistema de partido único.

En el ambiente académico hay una discusión sobre las diferencias entre el desarrollo de las naciones de occidente y oriente, en una perspectiva histórica de muy largo plazo (de siglos), y puntualmente se debate si sus modelos serán sostenibles de cara al futuro. Debe anotarse aquí que en tiempos previos a la revolución industrial (vale decir, cuando las economías tenían un componente agrícola fundamental y la mano de obra humana era el principal factor productivo) eran las naciones con mayor población las que tenían las economías de mayor peso (no en vano la revista The Economist calculaba en 2009 que China e India en el año 1,000 d.C. hubieran sumado más del 70% del PBI mundial de aquel entonces). Quizás el autor que mejor grafica estas diferencias sea Ian Morris, en su muy recomendable ¿Por qué manda occidente… por ahora?, y junto a él aparecen también los profesores Niall Ferguson (Civilización: occidente y el resto) y Jared Diamond (Armas, gérmenes y acero) por sugerir dos de los más talentosos y prolijos en su exposición, que antecedieron en el análisis a Morris.

La economía peruana significa alrededor del 0.3% del PBI mundial y tiene como principales socios comerciales a China (15% PBI mundial) y Estados Unidos (23% PBI mundial), con alrededor del 18% y 16% de nuestras exportaciones como destino, respectivamente. Si a ello sumamos la capacidad de captar inversiones desde estos dos gigantes, y las implicancias generales de sus políticas económicas sobre otras variables (como el tipo de cambio, por ejemplo) se convierte en crítico comprender qué está sucediendo en ambas naciones, entendiendo el grado de correlación que nuestro crecimiento tiene con ellas (para una comparación de múltiples variables entre ambos países, puede revisarse: http://www.datosmacro.com/paises/comparar/usa/china).

Por el lado de Estados Unidos, quizás lo más importante en el corto plazo resulte del ganador de las elecciones presidenciales de noviembre. Los mercados prácticamente están descontando una victoria de Hillary Clinton (más aún después del resultado de los tres debates), lo que por oposición a su rival Trump en términos económicos se interpreta como positivo. Con un pronóstico de cierre de PBI para el 2016 en torno al 1.6% y una inflación baja en 1.3%, la nación norteamericana necesita aún un tiempo más para poder recuperarse plenamente. The Economist Intelligence Unit (EIU, http://gfs.eiu.com/) le apunta un 2.3% en PBI para 2017 en su reporte de este mes. Aunque se ha interpretado que la FED podría estar por ajustar ligeramente la tasa de referencia (y eso presione un poco nuestro tipo de cambio al alza), más allá del 2017 los pronósticos de crecimiento se contraen.

Por el lado de China, el pronóstico de PBI al cierre de 2016 sería de 6.6%, ya por debajo de las tasas superiores al 9% con que brilló entre 2002 y 2012 (nótese que el Perú creció por encima del 5% cada año entre 2002 y 2012, con la notoria excepción del 2009, el peor año de la última crisis económica mundial) y con una inflación también baja (2%). La incógnita es si China será capaz de recuperar velocidad en su crecimiento, considerando que es el primer destino para nuestras principales exportaciones tradicionales (minería). EIU no es muy optimista al respecto, asignando una tasa de 6% al PBI del 2017, y magras tasas en torno al 4.5% desde el 2018 en adelante, algo que han dado en llamar “aterrizaje duro”, al ser prácticamente la mitad de las tasas que exhibió hasta hace pocos años.

El crecimiento económico chino no se detendrá, pero difícilmente volverá a tener el dinamismo que mostró en años recientes. Y la situación económica en Norteamérica difícilmente empeorará, pero pareciera poco probable que recupere vigor muy pronto. Considerando que en el contexto latinoamericano el Perú es aún una excepción notable (la región prácticamente no crece este 2016 y tenemos países amigos como Brasil y Argentina con contracciones menores, por no mencionar el caso de Venezuela, con una recesión a doble dígito), la apuesta a nivel macro debería venir por destrabar barreras a las inversiones e incrementar la productividad, y a nivel micro, desde la empresa, ser mucho más competitivos: los tiempos del crecimiento inercial terminaron.

Todo parece indicar que deberemos ser más creativos, algo que afortunadamente muchos señalan como un rasgo característico de los peruanos.

Nota de los editores: La doctora Dambisa Moyo participará como expositora dentro del evento “World Business Forum”, que es traído en exclusiva para nuestros estudiantes gracias a Laureate International Universities. Su perspectiva acerca del crecimiento y la economía global darán mucho qué hablar.

¿Quiere conocer más sobre las ideas de Dambisa Moyo? Aquí un enlace a un vídeo de su presentación en TED 2013:

https://www.ted.com/talks/dambisa_moyo_is_china_the_new_idol_for_emerging_economies?language=es#t-545453

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