Kant se sube al tranvía en Barcelona

De una forma amena y ejemplar, la ciudad de Barcelona fomenta el civismo en el transporte público a través de la figura del filósofo Immanuel Kant.

Kant se sube al tranvía en Barcelona

Kant y su noción de imperativo categórico es motivo de una campaña cívica en Barcelona. (El País)

¿Qué pasaría si te subes a la Línea 1 del Metro de Lima y te encuentras con Immanuel Kant? Probablemente, si lo reconoces, te acercarías a preguntarle algunas cosas respecto a su vida o acerca de su imperativo categórico, pero también de seguro verías que se trata de una persona que cumple con las recomendaciones de viajar en transporte público y también busca que los otros sigan su ejemplo.

En una campaña reciente del TRAM de Barcelona han hecho este encuentro posible. A través del uso de técnicas de edición contemporáneas y con un estilo muy informal, vemos al filósofo de Königsberg dar recomendaciones a ritmo de trap de cómo usar apropiadamente el tranvía. Señalaremos algunas ideas que nos parecen brillantes de este éxito de marketing viral.

El imperativo categórico

Como sabemos, uno de los logros de la reflexión de Kant radica en crear la noción de Imperativo Categórico y su planteamiento, el cual nos dice: “Obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre al mismo tiempo como principio de una legislación universal.” A través del tiempo, en diferentes lugares del mundo se ha replicado el imperativo, aunque algunos lo han interpretado de diferente forma. En el caso de la campaña Civismo, me parece que la interpretación es correcta, ya que se apela al uso de las normas por parte de cada persona y con ello a que los demás también las usen.

Comportamiento ejemplar

En una parte del video Kant dice “comportamiento ejemplar” aludiendo a que nunca ha cometido alguna infracción en el transporte, aunque luego comenta que una vez sí lo hizo, pero reconoce que está mal. Luego en la frase de cierre del video, una voz en off reafirma “Piensa como Kant, piensa en los demás”.

 

En las diferentes biografías de Kant y también en los manuales de historia de la filosofía se observa, o mejor dicho se resalta, la vida del filósofo como una vida ordenada, metódica y ejemplar. Es muy conocida la anécdota de la puntualidad, según la cual la gente ponía a la hora sus relojes al ver pasar a Kant camino a la universidad. Pues era muy estricto con la puntualidad.

Por lo tanto, tenemos que la propuesta de usar a Kant como ejemplo es correcta, pues a no dudarlo tendría una conducta ejemplar en el transporte público; pero además invita a que quienes no conocen la vida y obra de Kant puedan hacerlo.

Civismo

Bajo el hashtag de #CivismeTRAM se promueve esta campaña. Debemos recordar que el civismo es el valor que buscar respetar y hacer respetar las normas dentro de una sociedad, de manera que esta funcione de manera ordenada. Al apelar al civismo en el TRAM se apela al conjunto de normas que se deben seguir y también a las posibles normas derivadas. Debemos recordar que el Imperativo Categórico no nos dice qué hacer exactamente, sino que es una norma general a partir de la cual se pueden derivar otras normas de acción más puntuales.

Volviendo a la pregunta inicial: ¿Qué pasaría si te subes a la Línea 1 del Metro de Lima y te encuentras con Immanuel Kant? Probablemente no lo reconocerían y lo empujarían. Hace falta más filosofía y civismo en nuestro transporte público y en nuestra vida diaria.

*Este post es una colaboración de Christian Córdova Robles, docente de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Privada del Norte.

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