Pastillero ecológico: cuando nuestros estudiantes ven que un pastillero sirve más que para llevar medicamentos

Voluntarios de Impacto Ambiental y Responsabilidad Social de nuestra carrera de Administración en campus Los Olivos llevan adelante el proyecto pastillero ecológico, que a partir de tapas plásticas recicladas posibilita que adultos mayores fabriquen pastilleros para ellos y para otros.

Cuando nuestros estudiantes ven que un pastillero sirve más que para llevar medicamentos

Gracias al convenio entre UPN y la Municipalidad de Puente Piedra, adultos mayores de este distrito han asistido a los talleres organizados por nuestros estudiantes para que aprendan a elaborar los pastilleros.

La generación de basura afecta a la naturaleza de diversas maneras. El plástico es claro ejemplo de ello. Según datos de la Dirección General de Gestión de Residuos Sólidos del Ministerio del Ambiente, solo en Lima y Callao se generan 886 toneladas de basura plástica al día, volumen compuesto en un 25% por botellas y tapas de plástico que tardan más de 500 años en desaparecer.

Por otra parte, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), los adultos mayores representan el 11.7% de la población del país y muchos se encuentran en situación de abandono por parte de sus familias. La Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) estima que el 30% de hogares tienen adultos mayores.

Estos datos nos motivaron, como voluntarios de Impacto Ambiental y Responsabilidad Social de nuestra carrera de Administración UG campus Los Olivos, a diseñar productos a base de materiales reciclados, específicamente botellas y tapas de plástico. Luego de una lluvia de ideas, propuestas, prototipos y evaluaciones, dimos con el pastillero ecológico.

Cuando nuestros estudiantes ven que un pastillero sirve más que para llevar medicamentos

Dos tapas de gaseosa, pegamento, algunas herramientas y destreza son suficientes para elaborar los pastilleros plásticos.

Gracias al convenio suscrito entre UPN y la Municipalidad de Puente Piedra, fue posible realizar en agosto una presentación del producto al alcalde Rennán Espinoza y al gerente del área de desarrollo social, Cliver Najarro.

“Hablar con el alcalde fue un reto, creíamos en el potencial del producto. Su reducido costo en materiales y facilidad de producción nos daba total confianza en su desarrollo bajo un aspecto social. Nos enfocamos en los adultos mayores, pues muchos de ellos necesitan solventar gastos por su propia cuenta” indica César Claudio, voluntario de la carrera de Administración.

El alcalde accedió a implementar la propuesta del pastillero ecológico y para setiembre ya se tenían programados los “talleres de emprendimiento ecológico”. Cada semana visitamos el Centro Integral del Adulto Mayor (CIAM) en Laderas del río Chillón. Cada taller se desarrolló con éxito, contando con tres instructores y un promedio de diez participantes por taller, cada uno de los cuales logró hacer un pastillero por su cuenta.

“Los talleres del pastillero ecológico refuerzan las habilidades motoras y mentales de cada participante”, señala Alejandra Álvarez, voluntaria de la carrera de Administración.

Muchos volvían al siguiente taller trayendo más pastilleros hechos en casa, mencionando que habían vendido algunos a su círculo de familiares y amigos. “El pastillero me gusta bastante. A pesar de mis problemas de la vista es cómodo y práctico de hacer para vender. Me va a servir bastante para guardar mis pastillas que tomo dos veces al día. Me encanta”, manifiesta la señora Celestina Flores.

Cuando nuestros estudiantes ven que un pastillero sirve más que para llevar medicamentos

La población adulta encuentra en esta actividad una oportunidad para generar ingresos adicionales.

En octubre el taller de emprendimiento ecológico se descentralizó a diversas áreas de Puente Piedra, entre ellas Lomas de Zapallal, Las Arenitas, Cruz de Motupe, La Matarina, Nuevo Progreso y Santa Rosa. Todos fueron exitosos y cada participante terminó feliz por aprender a desarrollar un producto que puede ayudarle a generar ingresos extras en base al reciclaje.

La intención es que cada adulto mayor pueda hacer cinco pastilleros en casa. El precio de venta es de S/. 1.50. Vendiendo cinco tienen suficiente para poder comprarse alimentos o algún medicamento para el día. A cada uno se le otorga una pequeña cantidad de aros y cadenitas para que puedan seguir produciendo en casa.

El pastillero ecológico es un producto que destaca por su potencial en el ámbito ambiental y de la salud. Es además una solución más económica y amigable con el medio ambiente a la necesidad de llevar pastillas o medicamentos pequeños a cualquier parte sin que estos se vean afectados por el movimiento, peso, humedad, etc. Su fácil fabricación resulta ideal para los adultos mayores, quienes pueden encontrar en este producto una fuente de ingresos extras.

“El enfoque de este proyecto es enteramente social: nuestros estudiantes han donado la idea y su tiempo para ayudar a los adultos mayores a generar ingresos. Gracias a la mancomunidad Lima Norte, tenemos la opción de replicarlo en más municipalidades el próximo año”, concluye Ornella Lambruschini, coordinadora de la carrera de Administración en nuestro campus Los Olivos.

*Este post es una colaboración de Alejandra Álvarez, Jorsh Calderón, Nelson Chinchay, César Claudio, Ruddy Fasabi, Cesibel Jiménez, Elena Prado y Yulissa Yauce, estudiantes de la carrera de Administración de la Universidad Privada del Norte.

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