Nuestros retos como país: el Perú después del coronavirus

La pandemia de COVID-19 ha revelado las brechas, carencias y problemas que sobrellevamos en el Perú. Sin embargo, las coyunturas críticas son también una oportunidad para darles solución. Algunos de nuestros retos como país tras la pandemia en las siguientes líneas.

nuestros retos como país

Contar con un sistema de salud accesible, universal y eficiente es uno de los primeros retos de nuestro país tras la pandemia. (Foto: andina.pe)

Cuando pensábamos en situaciones que podían afectar a la población global, usualmente pensábamos en las guerras mundiales o en alguna enfermedad que se expandió a lo largo de otro continente, en otra época. Si me hubiesen preguntado hace unos meses sobre pandemias, tal vez hubiese hecho referencia a la peste bubónica del siglo XIV o la gripe española que asoló con más de 50 millones de muertes luego de la primera Guerra Mundial.

Hoy, la COVID-19 lleva un registro de más de 290,000 muertos a nivel mundial, 4.23 millones de infectados, y en el Perú tenemos a la segunda semana de mayo una cifra en aumento cercana a los 90,000 casos confirmados, en tanto las muertes como consecuencia de este virus superan las 2000.

Si bien esperamos que las decisiones que los países están tomando sirvan como contención y logren aplanar la curva de crecimiento de esta pandemia, existen riesgos en los diversos sistemas de cada país. Sin embargo, debemos aprovechar este momento para hacer una reflexión, pensar como país y ver qué se pudo mejorar para evitar o minimizar la emergencia que estamos atravesando. La recuperación pasará por un largo camino e incluso se dice que la recesión será igual o peor a la que sobrevino tras la Guerra del Pacífico.

Es importante analizar qué mejoras se deben aplicar en el Perú si queremos convertir esta situación de catástrofe en una oportunidad. Oportunidad que, estando próximos a los 200 años de vida republicana, debería unirnos como un solo bloque mundial, sobre todo considerando que ha quedado demostrado que las fronteras no son más que líneas impuestas, pero que ante una situación como esta las borramos.

nuestros retos como país

Al igual que en salud, nuestras brechas en el sector educación son significativas. Mayor inversión en infraestructura y capacitación de los docentes es una prioridad. (Foto: exitosanoticias.pe)

En mi opinión es importante proponernos los siguientes puntos de desarrollo:

Contar con un sistema de salud pública accesible, universal y eficiente

Que ante una situación de catástrofe como la actual se ponga al servicio del ciudadano al margen de su condición de asegurado, porque la demora en la atención no solo contribuye a propagar con más rapidez la enfermedad, sino a una sensación de inseguridad. Se sabe de pacientes que visitaron al menos dos centros de salud públicos o privados antes de ser finalmente atendidos. ¿Cuáles habrán sido las consecuencias de esas visitas? Ciudades como Iquitos enfrentan una carencia absoluta del principal insumo para esta crisis, oxigeno. Pasamos de tener 100 camas de Unidad de Cuidados Intensivos a 1,000. Se usó la infraestructura creada para los Juegos Panamericanos y se implementaron camas.

Desarrollar planes de contingencia y realizar simulacros para situaciones de incomunicación

Tenemos problemas de conectividad y lentitud de las redes de internet por el incremento del consumo de datos. Muchas empresas lograron continuar sus operaciones con fluidez, pero en las primeras horas de la inmovilización otras no sabían qué hacer, esto porque nunca se previó un escenario de aislamiento social obligatorio. Es por ello importante que, desde el Estado, se implemente un sistema nacional de continuidad que plantee una estrategia a seguir en cada uno de los ámbitos de economía y desarrollo, en actividades esenciales que permitan la continuidad en una emergencia.

Mejorar la infraestructura de red comunicacional

Todos hemos sufrido por la congestión del internet y eso pasa por un tema de desarrollo y aporte de las concesionarias de este servicio. Pasa también por un agresivo plan de concientización sobre la importancia de dicha infraestructura y su alcance a nivel nacional. El precio que pagamos por el servicio de internet se encuentra entre los más altos de la región y esto no va de la mano con el servicio y la calidad ofrecida por los concesionarios. Ciudades como Iquitos llevan muchas muertes que ni siquiera se pueden confirmar y se podrían haber evitado si la ciudad contara con la conectividad adecuada para un correcto y permanente flujo de suministros.

Generar acceso digital

Que permita a todos los hogares del país contar con una computadora y acceso a internet. La velocidad con que la información llega es sumamente importante en situaciones como esta. Hoy nos hemos dado cuenta de que gran parte de nuestra población carece de acceso a la información y a la educación. La educación debe estar disponible y articulada a la tecnología desde los primeros niveles educativos. Por ello la educación virtual debe ser una herramienta que ayude y propicie el crecimiento de las personas, no que remplace a la educación presencial, sino que fortalezca y ayude a la misma. El gobierno central está haciendo un tibio esfuerzo inicial con la adquisición de tablets para estudiantes, pero esto debe ser solo el inicio.

La COVID-19 ha puesto en evidencia la precariedad y mala articulación de la infraestructura y los servicios de salud

Esto debe servir para la elaboración y creación de un plan nacional multisectorial que permita, aprovechando la coyuntura post pandemia, una inyección de recursos al sistema de salud para crear una estrategia nacional real y efectiva para eliminar por completo la desnutrición, el dengue, leptospirosis, TBC y otras enfermedades endémicas que nos hacen mucho más vulnerables a cualquier nuevo virus.

Formalización

Tenemos que crear conciencia sobre la importancia de contar con un país formalizado. Es una tarea de todos, comenzando por el Estado que debe promover una simplificación de sus procesos y mejorar los servicios. Que el ciudadano sienta que el Estado es eficiente y existe una flexibilización de ciertas normas y procesos, educar desde la escuela sobre la importancia de la formalización, pueden ser un trampolín que nos impulse a crecer nuevamente va a ser más veraz y cercano. Mucho de los que salen a las calles incumpliendo el aislamiento no son solo “indolentes” o “ignorantes” como algunos los llaman, son ciudadanos que al no estar en planilla no pueden acceder a los programas de ayuda como la disponibilidad de la CTS o retiro de AFP, son gente que por años ha sido parte de un esquema de informalidad total.

La emergencia sanitaria mundial nos debe poner como sociedad ante un nuevo reto: el de convertir a nuestro Perú en un país empático, un país de fronteras abiertas, que reconoce en su mixtura y diversidad esa unión que necesitamos. Un país que busque crecimiento y cierre las brechas sociales, donde las empresas hagan dinero, pero con formalización y respeto de los derechos, un país donde nadie muera de hambre o sin atención médica. Un país que pueda mirar atrás después de la emergencia, que llore a sus muertos, pero que sepa que esto nunca más debe pasar y donde tengamos la opción de poder acceder a lo que deseemos ser, sin importar nuestro lugar de nacimiento, género, clase social, orientación sexual o el color de nuestra piel. El Perú de todas las sangres.

*Este post es una colaboración de Giovanni Figari Salas, docente de la Facultad de Negocios de la Universidad Privada del Norte.

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1 respuesta

  1. 22 mayo, 2020

    […] que una de las lecciones que deja esta situación imprevista es que tenemos que estar preparados para todo. Y si no es así, debemos tener una actitud que nos lleve a ello: “Tengo todo, pero si no lo […]

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