“Sueño con que seamos una nación que sabe convivir”

"sueño con que seamos una nación que sabe convivir"

“Sabía que CADE era una conferencia sobre la realidad del Perú, pero no imaginé que este evento me permitiría descubrir tantos otros propósitos: es un encuentro que transmite valores, motivación y conocimiento. Si bien cada uno de nosotros participa en el cambio de nuestro país, CADE impulsa ese cambio y te ayuda a descubrir que eres una pieza clave en su desarrollo y eso, para mí, es muy importante”, son las impresiones que comparte Adriana Loza, estudiante de noveno ciclo de la carrera de Administración y Negocios Internacionales, luego de su participación en la edición 2018.

Con relación al eslogan del evento de este año –“Hagamos lo correcto, que nuestra batalla sea convivir”-, Adriana considera un tanto erróneo pensar que vivir en una sociedad en paz es vivir sin conflictos. “En mi opinión, es en los conflictos donde sabremos si hay paz y respeto. Problemas siempre habrá y lo esencial es buscar soluciones para construir un país desarrollado en lo social, político, económico e incluso ambiental”, argumenta con gran aplomo. Añade que la convivencia social implica aplicar valores y plantea la necesidad de sumar esfuerzos para combatir males como la corrupción y la delincuencia y enfocarnos en la educación, la tecnología y la innovación.

Otra instancia de grata experiencia fue la “Entrevista de tu Vida – Nestlé”, en la cual, nos cuenta, “hubo postulantes bastante competitivos y se observó mucho las habilidades blandas”, cualidades que considera esenciales. “Ha sido un proceso enriquecedor. Durante las evaluaciones pude notar mis habilidades para trabajar en equipo y comprobé que la elegancia también se encuentra en la sencillez. El desafío en general ha despertado confianza y seguridad en mí misma y me ayudó a descubrir capacidades que no sabía que las llevaba conmigo”, expresa.

Recordando las circunstancias y razones que la llevaron a elegir la carrera que ahora estudia, Adriana nos dice que hace cinco años sentía la presión -habitual en chicos de su edad- de estudiar para ser una buena profesional. “Pero no sabía cómo ni dónde. A Dios gracias, el entorno en que crecí me estimulaba a salir adelante, y si bien mi familia es humilde, he sido formada en una cultura de valores. Fue precisamente mi familia la que me ayudó en la búsqueda de una carrera que se adaptara a mi perfil y encontré que Negocios Internacionales era lo conveniente para mí. Agradezco a UPN por la oportunidad de estudiar becada, y también por la posibilidad de trabajar en la misma universidad”.

Próxima a culminar sus estudios, Adriana manifiesta que ahora ve el mundo desde otra perspectiva y ha aprendido a construir sus metas a corto y mediano plazo, a descubrir sus preferencias y habilidades. “Además los conocimientos propios de mi carrera han madurado y UPN tiene una especial preocupación porque sus alumnos sean empleables”. Asimismo, asegura que cada ciclo ha sido un nuevo paso y un reto más elevado. “Mi formación ha sido gratamente enriquecedora por el intercambio de experiencias que tenido con mis compañeros y profesores: sus experiencias son importantes para el cumplimiento del rol que tienen como guías profesionales”.

Al finalizar su carrera, Adriana quisiera lograr un trabajo que le permita conocer a través de la experiencia el mundo del comercio internacional, la administración y la gestión del talento humano. “Un puesto laboral que me permita desarrollarme personalmente y me brinde la oportunidad de demostrar el manejo de responsabilidades”, lo dice con palabras propias. “También quisiera estudiar un postgrado y transmitir mis experiencias a personas y jóvenes que, como yo, necesitamos orientación para salir adelante”, refiere nuestra estudiante, quien además se da tiempo para cantar con su familia en el coro de la parroquia de su distrito.

Sobre estas experiencias de voluntariado, relata: “También fui catequista de una parroquia de la Policía Nacional, donde daba charlas de confirmación y primera comunión como parte del grupo juvenil. De esta forma me di cuenta de mi gusto por enseñar a los demás. Enseñar y ayudar, porque también he sido voluntaria en la celebración de la Navidad del niño pobre, en la que participaron 150 niños”.

Mientras tanto, Adriana sueña con que el Perú tenga más embajadores en distintas partes del mundo para mostrar nuestros valiosos productos. Sueña igualmente con que en un futuro nuestra educación sea tan competitiva como la de los países que están a la cabeza, y con que el Perú destaque como una nación que convive y no sobrevive, que cree en la innovación, en la productividad y tiene estrategias para salir adelante y sobreponerse a sus problemas”.

Conoce más sobre los logros de nuestros estudiantes ingresando a nuestra plataforma de blogs.

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1 respuesta

  1. Rosa Flores Cavero dice:

    Felicitaciones Adriana ….sigue tus sueños y éxitos ..bendiciones

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