Cincuenta notas mineras para tener en cuenta en el siglo XXI

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A. PREMISAS

  1. Los recursos naturales (minerales, peces y bosques) pertenecen a la nación.
  2. El capitalismo, basado en el libre mercado y la ambición personal como virtud esencial de la propiedad privada, es el sistema político-económico generador de riqueza, más exitoso de la humanidad.
  3. El libre mercado desata las fuerzas de la oferta y la demanda para buscar el equilibrio social y la asignación equitativa de los recursos, igualando el costo privado con el costo social, y el beneficio privado con el beneficio social,
  4. Sin embargo, la realidad  le impone “fallas” al mercado, por las cuales no puede cumplir con su objetivo de asignar los recursos con equidad. Si se deja totalmente libre a la mano invisible del mercado, no se podrá cumplir con el objetivo social de asignar y distribuir los recursos  con equidad.
  5. De lo que se trata, entonces, es de identificar los factores que producen las fallas del mercado, para alcanzar lo que el modelo ideal se plantea como objetivo.
  6. Hay quienes censuran al modelo, porque muchas veces no cumple con el requisito de generar riqueza para todos, profundizando las brechas económicas, entre los diferentes actores, en vez de reducir dichas brechas. Pero, no se dan cuenta que el mismo modelo establece que es importante actuar sobre los factores que en la práctica suelen alejar al modelo básico de sus objetivos primigenios.
  7. Para que el modelo no se desvíe de su objetivo fundamental de generar riqueza para todos, es imprescindible actuar en la corrección de las “fallas” que se presentan en su aplicación.
  8. Cinco son las fallas de mercado que se han identificado: información desigual, competencia imperfecta, bienes públicos, inadecuada intervención de los gobiernos y las externalidades.
  9. Para que el modelo capitalista cumpla con el rol que la sociedad espera de ella, tanto los consumidores como los proveedores deben estar igualmente informados, de allí la importancia de difundir las características de la actividad minera. Muchos de los actuales conflictos se deben a la ignorancia generalizada de los beneficios que puede traer una mina, siendo por el contrario, los perjuicios muy bien difundidos. Así está hecho el mundo. Nos encantan las malas noticias, sobre todo a la mayoría de los medios de comunicación. Trabajadores que desconocen sus deberes conducen a la decadencia a sus empresas, y trabajadores que desconocen sus derechos, son proclives a la  explotación humana, por empresarios tradicionales que pretenden perpetuar tradiciones ancestrales que ya deben estar en el olvido, como la esclavitud, la mita, el vasallaje, la discriminación,  “la ley del embudo”, las promesas no cumplidas, etc.
  10. Existen una serie de derechos cuyo ejercicio debe traer la paz social. Sin embargo, todos los derechos deben obtenerse luchando. Y además, esta lucha debe hacerse diariamente para mantenerlos vigentes. Esa es la paradoja. Para mantener la paz, debe lucharse todos los días contra los que desearían que los derechos—humanos, género, jubilación decente, empleo digno, agua para todos, cero delincuencias, cero corrupción, cero discriminación—no existieran, que son los que ostentan viciosamente el poder, que puede ser político, económico,  militar, o inclusive intelectual.
  11.  La competencia entre los grandes, medianos y pequeños mineros es desigual, por lo que muchos de los problemas de la pequeña minería deben encararse con programas de capacitación que supere su intrínseco desconocimiento tecnológico, que los hace presa fácil de otros actores inescrupulosos con mayores recursos.
  12. Los recursos minerales tienen algunas características que los semeja a los bienes públicos, por lo que su tratamiento como bienes privados es cuestionable. Esto se convierte a menudo en fuente de desentendimientos entre todos los actores. Por pertenecer originalmente al Estado, la explotación de los recursos minerales debe también proporcionar rentabilidad social, reduciendo el empleo en forma directa e indirecta, y dinamizando la economía local, mediante la provisión de servicios básicos que la mina tiene la obligación de requerir de la zona.
  13. Toda actividad genera externalidades. Aún el cuerpo humano, que es la maquina natural perfecta, genera externalidades, que de no ser adecuadamente atendidas pueden devenir en importantes problemas de salud pública. Por eso, la contaminación cero es una quimera
  14. Como toda actividad económica, la minería genera externalidades que deben ser identificadas y reducidas, hasta alcanzar el grado de contaminación óptimo, definido por el punto de equilibrio en el cual los costos de abatimiento (de la contaminación)  igualan al costo de los daños.
  15. Todas las minas deben tener sus plantas de tratamiento de residuos sólidos, líquidos y, de ser el caso, residuos gaseosos. Se trata de un ejercicio químico para que los residuos lleguen a ser devueltos a sus cauces originales con un PH cercano a siete, que es el PH de la salud. Así de simple.
  16. El Estado es el responsable de hacer que el modelo capitalista funcione, y eso pasa por cumplir con eficacia su rol de impulsor del sistema y al mismo tiempo de gran corregidor de las “fallas” intrínsecas del modelo. Si no lo hace, la alternativa es adoptar el socialismo, cuyo triunfo demanda muchos sacrificios. Mao autorizó oficialmente la eliminación de los disidentes.
  17. La mayoría de los conflictos sociales que constituyen una de las más importantes preocupaciones de la población y sus representantes, pasa por lo que se ha dado en llamar “la ausencia controladora del Estado”.
  18. El Estado es el gran organizador de la vida en común. Para eso construye un “Estado de Derecho” con una Constitución, Códigos de conducta  y normas que regulan el comportamiento social en el que se refuerza el principio que “Mi derecho termina donde comienza el tuyo”.
  19. Un país desarrollado es aquel en que el Estado nunca está ausente, ni para fomentar desarrollo económico, social y cultural; ni para cumplir con su rol de “amigable componedor” de posiciones encontradas entre las empresas, sus trabajadores y las comunidades del entorno.
  20. Los países de América Latina se encuentran en vías de desarrollo, caracterizados por que una tercera o cuarta parte de su población vive fuera del Estado de Derecho.
  21. En su precario análisis, las poblaciones que se encuentran fuera, culpan a este “Estado de Derecho” como la causa de todas sus desventuras. Como ellos no se van a morir de hambre, se organizan, de alguna forma, para             sobrevivir. Los conflictos sociales se desatan cuando las culturas que viven en el Estado de Derecho,  se entrecruzan con las otras. Es claro, que en estas circunstancias, el diálogo es casi imposible. Lamentablemente, la historia de la humanidad se sigue escribiendo con los mismos argumentos de violencia de siempre.

B. LA MINERÍA

  1. La minería comienza con la exploración del subsuelo hasta identificar un yacimiento base que justifique un emprendimiento de negocios. Durante esta etapa de estudio la minería cumple un rol fundamentalmente social al contribuir a desplazar la frontera del conocimiento del territorio.
  2. Todos los estados del planeta tienen su “Servicio Geológico”, para cumplir con esta responsabilidad de inventariar el patrimonio territorial. Prácticamente, la tarea de “Promoción y Fomento” se focaliza en proporcionar a los potenciales empresarios privados, la información disponible del territorio, para que se entusiasmen a  invertir su patrimonio en construir una mina.
  3. La información colectada por los empresarios debe ser de uso privado mientras se mantenga el interés de invertir. Sin embargo, una vez que se agote esta posibilidad, la información colectada debe ser declarada de utilidad pública y entregada al respectivo “Servicio Geológico” quien lo integrará a sus archivos técnicos.
  4. En los tiempos actuales, siglo 21,  la explotación minera requiere estudios complementarios para demostrar que los beneficios sociales a obtenerse serán mayores que los crecientes costos o inconvenientes sociales. Hasta ahora, solamente había que demostrar que los beneficios privados eran mayores que los costos privados.
  5. Previo a iniciar la explotación del recurso,  el titular minero debe demostrar a la autoridad minera y a los pobladores del entorno que su actividad económica respetará al máximo a su personal, cuidará el ambiente, colaborará con el Estado para realizar obras de infraestructura local o regional, y dará trabajo preferencial a los pobladores de la localidad, en condiciones de eficiencia y costo prevalecientes en la zona minera.
  6. El más exitoso controlador de las externalidades propias del sistema capitalista, es el propio Estado, quien debe desarrollar los mecanismos de control pertinentes que permitan la explotación racional del recurso.
  7. Se entiende por explotación racional del recurso, la utilización de herramientas técnicas que no desperdicien el recurso y que tengan efectos mínimos de afectación a los pobladores del entorno. La teoría de la ley de corte mínima de explotación minera (Cut_off) es todo un tratado de economía minera que debe ser de aplicación obligatoria en los Estudios de Factibilidad y en los informes públicos de licenciamiento, especialmente en los proyectos de la Gran Minería.
  8. Además de asegurarse de la explotación racional del recurso, el Estado debe prepararse para fortalecer el derecho de los mineros a un trabajo digno—con medidas impositivas de higiene y seguridad—y el derecho de las comunidades del entorno minero a tener vertimientos tóxicos mínimos y en todo caso a recibir las compensaciones que correspondan.
  9. Por otro lado, el espíritu emprendedor privado, que constituye una de las columnas en que reposa el éxito del sistema, debe ser fortalecido en una sociedad preocupada por desarrollar todas las oportunidades de negocio posible, para vencer al desempleo, cuyo efecto inmediato es la delincuencia. Las medidas de prevención de la delincuencia son tan importantes como las difundidas practicas de disuasión.
  10. Como no se puede confiar en el espíritu y la motivación natural para construir empresas generadoras de empleo digno, es necesario difundir las ventajas del modelo y capacitar a los interesados en los detalles técnicos y administrativos de la Pequeña Empresa. Estas medidas constituyen la base de todo sistema de Promoción y Fomento. La complacencia en este campo es una de las principales causas de la informalidad minera.

C. EL SECTOR PÚBLICO MINERO

  1. Como todos los recursos naturales son del Estado, se hace necesario articular un sistema promocional de transferencia del derecho de propiedad del Estado a los particulares, que se ajuste a los requerimientos específicos de cada yacimiento y sea también simple, expeditivo y transparente para impulsar las inversiones empresariales privadas requeridas.
  2. Siguiendo la ley natural que “de lo bueno, poco”, los yacimientos pueden ser de alto valor y escasa ocurrencia, que es una característica de los yacimientos metálicos; y de alta ocurrencia y poco valor, que son los yacimientos no metálicos, entre los cuales se incluye a los agregados de construcción y al carbón.
  3. La minería es un negocio riesgoso porque el conocimiento de lo que existe en el subsuelo es siempre limitado. La estadística a nivel mundial muestra que de cada cien solicitudes mineras, ochenta pueden tener indicios favorables de mineralización, cuarenta pueden llegar a cubicar reservas importantes, diez pueden constituir proyectos mineros viables, para finalmente dos llegar a convertirse en minas productivas, que pueden llegar a pagar impuestos y regalías.
  4. Si para llegar a tener una mina rentable, el inversionista minero necesita recorrer un camino largo y de creciente utilización de recursos, el sector público debe facilitar las autorizaciones de exploración, que son de poco impacto social y ambiental; para luego analizar con mucho mayor detalle las autorizaciones que conducen a la explotación del recurso minero, ya que la actividad de producción es generadora de externalidades, por su mayor agresividad ambiental y social.
  5. Con el objeto de convivir con los intereses de los propietarios de tierras superficiales, es necesario introducir normas que posibiliten el minado subterráneo, superficial, aluvial y de canteras, cuyos requerimientos de utilización de tierras superficiales son diferentes. Estas conciliaciones de utilización de tierras deben tratarse durante la “Consulta Previa”, después de la exploración y antes de iniciarse la construcción y el desarrollo minero.
  6. El rol del sector público es de acompañamiento y selección progresiva de muchas solicitudes, para terminar con unos pocos expedientes pertenecientes a los mineros que tuvieron la necesaria perseverancia para cumplir con los requisitos técnicos y procedimentales establecidos para hacer minería responsable. Esta realidad debe tenerse en cuenta a la hora de planificar los recursos públicos de seguimiento y control. Las primeras evaluaciones deben ser muy genéricas y ágiles para facilitar la actividad exploratoria, para luego profundizar las evaluaciones en aquellos que tienen las mayores posibilidades de alcanzar el objetivo de alto rendimiento.
  7. Por lo expuesto se recomienda expedir autorizaciones de exploración, con mucha celeridad, lo que permitirá fomentar las exploraciones, y ser mucho más estrictos en la revisión de los requisitos para explotar, por ser esta una actividad de mayor impacto social y ambiental.
  8. Al adoptar estos criterios, el sector público minero puede otorgar autorizaciones de exploración en un mes, otorgando tres años para explorar, al final de los cuales el minero estará en condiciones de presentar un Programa de Trabajos y Obras (PTO) que le permitirá obtener su título minero que lo faculte a construir y desarrollar su mina  en tres años adicionales. Culminada la etapa de construcción, el minero tiene treinta años para obtener las ganancias a que tiene derecho, por su constancia  para vencer los riesgos geológicos, tecnológicos (metalurgia e infraestructura), comerciales,  empresariales y burocráticos (“Vuelva mañana”).

D. EL CATASTRO MINERO

  1. El Catastro es la representación gráfica de las solicitudes mineras y su proceso gradual de crecientes autorizaciones para explotar una mina. Esto es necesario, para asegurar que el estado administre bien el otorgamiento de los derechos mineros a particulares, evitando otorgar autorizaciones múltiples sobre una misma área del territorio. Esta lamentable deficiencia estatal fue tolerada por mucho tiempo en la historia minera del mundo, propiciando en muchas ocasiones conflictos legales interminables—cuando no violentos—entre los privados involucrados.
  2. Con el conocimiento geodésico del globo terrestre actual y la tecnología satelital y de sistemas disponible, la administración de los derechos mineros en todo el territorio nacional debe hacerse en forma eficaz, segura, transparente, pública y oportuna.
  3. Siendo el derecho minero distinto y separado del derecho a las tierras superficiales, la administración de ambos derechos debe ser lo suficientemente fluida para que no se generen conflictos en la utilización del territorio. Sin embargo, si la normatividad no es lo suficientemente clara, las querellas proliferan.
  4. El Catastro tiene su correlato jurídico en el Registro Minero que representa el reconocimiento oficial de toda transacción minera importante. El valor gráfico del catastro, con el valor textual del registro, representan dos instrumentos de administración minera que dan validez y reconocimiento oficial a todas las transacciones mineras a nivel público y privado.
  5. Siguiendo los preceptos de todo catastro urbano en que se aprovecha el principio de la cuadrícula para mantener el orden en los lotes urbanos que delinean las ciudades, las calles, las avenidas y por consiguiente las viviendas; de igual manera la construcción de un catastro minero se viabiliza cuando se define un lote minero siguiendo el principio de la cuadrícula orientada siguiendo los cuatro puntos cardinales.
  6. Considerando que a partir de los treinta kilómetros la curvatura del globo terráqueo afecta las mediciones planas, se estima conveniente considerar la construcción de un moderno catastro minero—que debe tener consistencia y comparabilidad a nivel nacional—en  unidades geográficas en grados, minutos y segundos, con el objeto de evitar las distorsiones propias de la conversión a medidas planas, superficies que en la realidad son curvas.
  7. Con la tecnología geodésica y cartográfica en pleno despegue (GPS cada vez más precisos y fáciles de usar) es conveniente definir la Unidad Catastral Minera en el sistema geográfico en grados, minutos y segundos, manteniéndose su representación plana para fines informativos.

E. LA INGENIERÍA

  1. Si existe un recurso de valor comercial inaprovechado, tanto derecho tiene un ciudadano a extraerlo, como derecho tiene la sociedad a no ser indebidamente molestada.  Este es un caso típico de administración de las externalidades de un negocio, que puede preverse y reglamentarse para procurar que el  ejercicio de ambos derechos pueda realizarse. En estos casos, el minero debe ser informado de antemano, que debe incluir en su costo de extracción, la remediación del terreno perturbado, o la debida compensación al dueño del predio afectado.
  2. La ingeniería aplicada a la explotación de los recursos naturales forestales, pesqueros, agrícolas y mineros, trabajando en estrecha coordinación con la tecnología de información disponible en la actualidad,  pueden alcanzar el sueño de utilizar los recursos para generar la riqueza que se necesita para dar a todo ciudadano la posibilidad de llevar una vida digna satisfaciendo sus necesidades básicas,  y al mismo tiempo, lograr el sueño de los ambientalistas de disfrutar de los paisajes y las bellezas naturales  de nuestro planeta.
  3. El seguimiento y control de la exploración debe correr a cargo de los Servicios Geológicos, con el objeto que estas instituciones vayan incrementando su conocimiento del subsuelo territorial. El seguimiento y control de las minas en producción debe ser realizado por equipos de especialistas mineros, mecánicos y electricistas a cargo de verificar la seguridad; y de químicos que verifiquen la calidad de los efluentes vertidos por las operaciones mineras.
  4. La Tecnología de la Información (TI) disponible hoy en día, puede ayudar a la eficaz y oportuna administración de los derechos del suelo y del subsuelo, archivando y clasificando la infinita cantidad de datos personales, atributos, y de transacciones de negocios, para ingresarlos a la automatización de los procesos que permitan otorgar o rechazar,  autorizaciones, permisos, y licencias. Esto permitirá, al mismo tiempo, mantener un control eficaz de las actividades económicas y productivas que se realizan a mérito de las autorizaciones concedidas.

*Este post es una colaboración de Walter Casquino, exDirector Nacional en Ingeniería de Minas de la Universidad Privada del Norte.

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