Una educación con acceso para todos

Una educación con acceso para todos

Allá, casi finalizando los 80, cuando mi patria se desangraba por todos los costados, yo, adolescente aún, culminaba el secundario sin muchas esperanzas de alcanzar el éxito (y no lo hice). Esa oportunidad que, supuestamente, nos brinda por igual la educación. Esa educación que jamás se tornó flexible (estudié con curas toda la primaria, hasta tercero de secundaria en que decidimos expulsarnos ambos). Esa educación bancaria que uniformizaba la manera de aprender y ridiculizaba al que no se alineaba -léase alienaba- a ella. Esa era la educación (espero que ya no) que regía por esos años.

Mi Escuela Nueva (tras la expulsión) abre para mí una nueva ruta en el sentido del aprender, me hace crítico del por qué debo acercarme a ese tema X y me regala una de las experiencias adolescentes más gratificantes: el entender que no todos somos iguales, que esa universalidad que se impone en la educación (espero que ya no) es una patraña, un facilismo en el que se cae para, tal vez, hacer más llevadero el alicaído sueldo de los maestros en el Perú.

Aún recuerdo la tarde, casi a medio año ya, en la que el director del colegio ingresó a nuestro salón para presentarnos a una nueva compañera. Se llamaba Bertha si es que mal no recuerdo, pero lo que creo que nadie olvidaría es que era muda, y lógico, en un salón de adolescentes, la gran mayoría con problemas conductuales o de aprendizaje, esto era una bomba de tiempo que no tardaría en explotar. Y explotó. Nos hicimos amigos, aprendimos su idioma de señas, trabajamos colaborativamente, nos fuimos de fiestas, expusimos en todos los cursos y sobrevivimos a la secundaria.

La nostalgia retorna debido a que en los últimos años se viene hablando del UDL (en castellano Diseño Universal para el Aprendizaje) como una de las nuevas opciones en los centros educativos, y que sin querer definía al inicio de mi escrito: El Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) es un modelo de enseñanza que busca eliminar las barreras en pos de “aprender a aprender”, considerando un modelo flexible y modificable que considere a todos los estudiantes sin diferencia alguna entre ellos, potenciando el desarrollo de las habilidades de cada uno de los estudiantes con el uso de distintas estrategias que apunten a la compresión y aprendizajes de todos y todas.

Este modelo, que nace inspirado en la Arquitectura (espacios accesibles a todos), es lo que se desea llevar a un salón de clases: profesores que entiendan la diversidad de los alumnos y que sean flexibles en sus formas de enseñanza, y lógico, también de evaluación. Ojo, no hablamos exclusivamente de alumnos con dificultades físicas de algún tipo, ni tampoco de alumnos que necesariamente tienen un déficit de atención o aprendizaje. Hablamos de los alumnos en general, ninguno es igual, y por ende el hallar la fortaleza de cada uno de nuestros alumnos es, lo sé, una tarea muy difícil, pero urgente y necesaria.

Todavía las escuelas, y menos los profesores, quieren cargar un modelo que exija de ellos el pensar cómo hacer accesible el aprendizaje (si más fácil es repetir), pensar qué lectura o material se adapta a mis alumnos (nuevamente repito), preparar material con el que se interactúe (no hay dinero), generar opciones de aprendizaje novedoso (no me pagan lo suficiente).

Ya escribí de la motivación en algún artículo anterior y sin ir tan lejos el modelo DUA es eso: una nueva manera de reflejar la motivación, por llamarlo de alguna forma. El DUA es la motivación del siglo XXI.

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*Este post es una colaboración de Renato Salas Peña, docente del departamento de Estudios Generales de la Universidad Privada del Norte.

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3 Respuestas

  1. José Antonio Tejada dice:

    Interesantísimo post, estimado Renato. Me anima a decir dos cosas. Primero, ojalá que no sea una moda más. Segundo: es paradójico que una estrategia que pretende reconocer la singularidad, exhiba en su denominación la inquietante palabra «universal».

    Un saludo cordial.

  2. Renato Salas dice:

    Así es, José, sabemos que en el tema de la Educación somos proclives a las modas más pasajeras.
    Gracias por el comentario.
    Renato

  3. Rocío Gómez dice:

    Que bonito articulo, porque nos hace ver la visión y el sentimiento del estudiante

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