Pinker, Norberg y el progreso posible

pinker, norberg y el progreso posible

Steven Pinker (Financial Times)

Es indudable que uno de los rasgos más distinguibles de la especie humana es su propensión a la mejoría. Podría tratarse de una respuesta a los desafíos del entorno o de un factor genético que impulsa hacia la superación, pero lo cierto es que una comparación entre las comodidades de la vida contemporánea con las penurias cotidianas de apenas un siglo atrás grafica muy bien las cotas de bienestar alcanzadas por la humanidad.

Estos logros han llevado a autores como Steven Pinker o Johan Norberg a afirmar que actualmente vivimos una etapa de prosperidad que tenderá a extenderse y consolidarse en las próximas décadas. Si bien reconocen que existen focos de guerra y violencia y que aún debemos sostener una lucha frontal contra contra el hambre y la pobreza, ambos miran el momento con optimismo.

«La gente es más rica, goza de mayor salud, es más libre, dispone de mayor educación, es más pacífica», sostiene el primero al referirse a los indicadores de progreso. «Todas las estadísticas señalan que hemos mejorado», añade.

Pinker, cuyo último libro, Enlightenment now (aún sin traducción al castellano), aparece por estos días, explica que los datos relativos al bienestar se ignoran porque se impone la percepción mayoritaria de que las crisis económicas de los últimos tiempos, las acciones terroristas de ISIS, el calentamiento global o situaciones como la guerra de Siria han empeorado el estado del mundo. Esto tendría que ver con mecanismos psicológicos en función de los cuales los hechos funestos tienen a menudo mayor predominancia que las buenas noticias.

pinker, norberg y el progreso posible

Johan Norberg (El País)

Para Norberg resulta igualmente claro que la humanidad vive su mejor momento. En su libro Ten Reasons to Look Forward to the Future (Diez Razones para Mirar hacia el Futuro) destaca que el capitalismo es el sistema que más ha hecho progresar a los seres humanos y que vivimos en el mejor momento de nuestra historia. «Cada minuto cien personas salen de la pobreza», anota.

Diversas organizaciones mundiales respaldan los planteamientos de Pinker y Norberg a través de sus estudios. En ese sentido, los adultos pueden disfrutar de vidas más largas y la mortalidad infantil se ha reducido sustancialmente. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, en 1960 uno de cada cinco niños moría antes de cumplir los cinco años. Actualmente sobreviven 19 por cada 20, mientras que en los últimos 35 años el porcentaje de personas que viven en situación de pobreza se ha reducido a una cuarta parte.

En el plano de la educación, si en 1980 el 44% de la población mundial no sabía leer ni escribir, esa proporción no supera hoy el 15%. En general, más allá de las desigualdades que aún afectan a la humanidad, los indicadores vinculados a la calidad de vida muestran logros inobjetables.

Steven Pinker defiende que el progreso alcanzado por el hombre está vinculado a un pensamiento humanista que permitió descubrir que la vida es mejor que la muerte; que la salud es mejor que la enfermedad; la paz, mejor que la guerra; la libertad, mejor que la tiranía; el conocimiento, mejor que la ignorancia; la igualdad de derechos, mejor que la discriminación; la felicidad, mejor que la miseria. «Eso es progreso y todo eso se ha incrementado y se puede medir a lo largo de los años», subraya.

Aun cuando los detractores de esta visión optimista subestiman los hechos reales y propugnan que el mundo ha empeorado, es evidente que la gente vive con comodidades y tiene expectativas que no eran imaginables hace cien años. Quizá el mayor reto que tiene la humanidad por delante sea el de lograr que efectivamente el progreso se extienda y consiga eliminar de la Tierra todo vestigio de miseria y violencia. Entonces el optimismo de Pinker, Norberg y otros habrá valido la pena.

Fuentes:

https://elpais.com/cultura/2018/02/02/actualidad/1517595455_554752.html

https://elpais.com/internacional/2016/12/29/actualidad/1483020328_085937.html

http://catedradatos.com.ar/media/21-Norberg-Progress-Intro.pdf

http://www.fyl.uva.es/~wfilosof/webMarcos/textos/A_Marcos_Filosofia_de_la_Nz_Humana1.pdf

http://www.letraslibres.com/mexico-espana/steven-pinker-y-el-declive-la-violencia

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1 respuesta

  1. José Antonio Tejada Sandoval dice:

    Para despertar y situarse un poco más allá de este punto de vista anestésico, recomiendo la lectura de «Las guerras climáticas. Por que mataremos (y nos matarán) en el siglo XXI», lúcida obra de Harald Welzer. Aquí el enlace a la reseña que escribí en este mismo blog sobre este libro: http://blogs.upn.edu.pe/estudios-generales/2017/11/10/del-club-de-roma-a-las-guerras-climaticas/
    Sin duda, Steven Pinker y Johan Norberg son investigadores de renombre, pero sus planteamientos, definitivamente, exhiben un optimismo increíblemente ingenuo. Solo planteo una pregunta: ¿cuánto invierten en armamento los países del primer mundo? ¿Y con cuánto dinero se podría paliar el hambre en los países que, como los que se sitúan en el cuerno de África, sufren de una escasez de recursos endémica y en donde los niños, literalmente, mueren de hambre?
    Hace algunos años, Ernesto Sabato decía, apoyado en cifras, que solo con un uno por ciento de las cantidades de dinero destinadas a la fabricación de armas, era posible solucionar en sustancialmente el problema del hambre. Solo un dato como este nos da una imagen del mundo que habitamos.
    El mundo ha progresado, claro, pero, ¿qué mundo? Sobre todo, el que pisan los habitantes del norte opulento, dos de cuyos autores, Pinker y Norberg, casi llegan a decir que vivimos en el mejor de los mundos posibles…
    Saludos.

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