Los silenciosos beneficios del Internet de las Cosas

los silenciosos beneficios del internet de las cosas

Hasta hace poco, la posibilidad de que nuestras actividades cotidianas tuviesen el soporte del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) era vista como lejana, poco realista y compleja. Sin embargo, como refiere un artículo de The World Economic Forum, “el mundo es pequeño”. Y también cada vez más caliente, apretado y contencioso.

No hay mucho que añadir respecto a los efectos del cambio climático en nuestro planeta, así como sobre los daños que produce en los recursos naturales y las amenazas que se ciernen sobre la infraestructura, los alimentos y en general sobre la calidad de vida de los seres humanos.

Pese a todo el esfuerzo dedicado a ello, aún no hemos conseguido condiciones ambientales sustentables y es evidente que para confrontar estos desafíos se requiere de voluntad política y una aproximación al empresariado que plantee un equilibrio entre el bienestar humano y sus ingresos.

Pero en medio de este panorama algo pesimista, la tecnología pareciera correr por cuenta propia hacia la consecución de un mundo mejor. Y el beneficio del Internet de las Cosas es ya una realidad en varios frentes. The World Economic Forum presenta ejemplos de lo que estas herramientas están logrando en la reducción de la contaminación en algunas de las ciudades más pobladas del mundo, así como en la mejora de las técnicas agrícolas, el suministro de alimentos e incluso en la detección y control de enfermedades y ciertos virus mortales.

Ciudades inteligentes

Alrededor de la mitad de la población mundial (unos 4,000 millones) vive en ciudades. Como se sabe, los centros urbanos son los mayores contribuyentes al cambio climático y varios de ellos soportan los severos impactos de la polución.

Sin embargo, hay ciudades que se han convertido en modelos en la aplicación del Internet de las Cosas con el objeto de hacer más atractiva la vida urbana a través de sistemas de transporte rápidos y eficientes, una iluminación segura de las calles y edificios que generan ahorro de energía.

Un caso emblemático es el de Barcelona, una ciudad con una amplia red de terminales WIFI enlazada a sensores, programas y plataformas de análisis de datos que permiten proveer a sus residentes un sistema de agua inteligente, iluminación automatizada de las vías públicas, irrigación de parques por control remoto, recolección de la basura por demanda y rutas digitales de los buses de transporte público.

Todos estos servicios urbanos facilitados por el Internet de las Cosas ha posibilitado una reducción sustancial del ruido vehicular y la contaminación, lo mismo que mejoras en el uso del agua y la energía.

Chicago, Las Vegas y la ciudad de Songdo, en Corea del Sur, vienen aplicando con éxito similar esta tecnología.

Aire y agua más limpios

Sin duda, el Internet de las Cosas puede ayudar a las ciudades a mejorar la salud pública. Se estima que la contaminación del aire y el agua produjo más de 9 millones de muertes solamente en el año 2015. Esto ha llevado a ciudades que sufren de contaminación crónica, como Delhi y Beijing, a implementar redes de sensores que alertan cuando los niveles contaminación están peligrosamente altos.

Mientras tanto, en Oakland, California, una startup ambiental denominada Aclima se ha asociado con Google, EDF e investigadores de la Universidad de Texas en Austin para crear un detallado mapa de la polución, cuadra por cuadra, utilizando una flota de los vehículos inteligentes de Google.

Agricultura inteligente

Desde grandes consorcios agrícolas hasta granjeros orgánicos, el uso del Internet de las Cosas ha posibilitado una reducción del consumo de agua y fertilizantes, así como cortes en los niveles de desecho y una mejora de la calidad de sus productos.

La tecnología es aplicada para realizar un seguimiento de microclimas a través de los campos de cultivo, así como para monitorear los cambios de temperatura y humedad en los productos.

Menor desperdicio de alimentos

Según la FAO, alrededor de un tercio de lo que se produce para el consumo humano se pierde o es desperdiciado cada año a lo largo de la cadena de provisión. Eso representa nada menos que 1.4 billones de toneladas de nutrición perdida para una humanidad que sigue creciendo. El Internet de las Cosas puede minimizar la pérdida de cultivos e incrementar la productividad del campo.

Israel ha desarrollado la startup Prospera, que ayuda a los agricultores a responder con prontitud a los problemas y eleva la productividad hasta en un tercio.

Por otra parte, en regiones de África se están utilizando startups tales como Farmerline y ArgoCenta, que a través de tecnología móvil y big data empoderan a pequeños agricultores que requieren datos de mercado en forma rápida para reducir la pérdida, al tiempo que hacen digitales sus cadenas de suministro.

Pacientes conectados

A través del Internet de las Cosas, los médicos pueden obtener un acceso más rápido y preciso a la historia de sus pacientes. Sensores que van adheridos a ellos, conectados a Internet, permiten hacer un seguimiento del ritmo cardíaco, el pulso y la presión arterial.

De modo igualmente creciente, la tecnología está ayudando a los médicos y otros profesionales de la medicina a monitorear el bienestar de pacientes que viven de forma independiente.

Durante la epidemia de Ébola que surgió en el oeste de África en 2015 se probó un parche con sensores integrados para monitorear las pulsaciones del corazón, la saturación de oxígeno en la sangre, los niveles de respiración y temperatura. Esta herramienta, que transmite datos a través de Bluetooth, permitió reducir la interacción física con personas que podían estar infectadas con el virus.

Lucha contra el cáncer de mama

Si bien el despistaje y los tratamientos han mejorado los índices de supervivencia, una mamografía no es capaz de detectar un tumor hasta que se encuentra desarrollado. El iTBra, desarrollado por Cyrcadia Health, podría ayudar a los médicos a detectar este tipo de cáncer en un estado temprano. Los datos obtenidos por este sistema son transmitidos con la seguridad del caso a través de un teléfono inteligente a sus proveedores, y mediante una plataforma especializada los médicos pueden realizar un análisis predictivo y detectar patrones anormales propios de un tumor maligno.

El artículo de The World Economic Forum sostiene que la tecnología del Internet de las Cosas está empoderando a sus usuarios a tomar decisiones con mejor información y esto trae consigo la esperanza de un futuro mejor.

Fuentes:

https://www.weforum.org/agenda/2018/01/6-ways-the-internet-of-things-is-improving-our-lives/

http://www.businessinsider.com/songdo-south-korea-design-2017-11

http://internetofthingsagenda.techtarget.com/definition/IoMT-Internet-of-Medical-Things

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