Educación de calidad, objetivo de desarrollo sostenible

educación de calidad, objetivo de desarrollo sostenible

La población de los países en vías de desarrollo realiza esfuerzos por salir de la desigualdad social. Estos esfuerzos se plasman en la búsqueda de una buena educación, pero con frecuencia estas personas solo observan pasar el tren del desarrollo educativo como espectadores.

Durante años se ha manejado una idea: con la educación se alcanzará el desarrollo. Entonces, ¿qué tipo de educación se ha recibido en estos últimos 50 años, en que el acceso a la educación de calidad ha estado alejado de la población?

En setiembre del 2015, en la ciudad de Incheon, Corea del Sur, se realizó el Foro Mundial sobre la Educación. Ahí se logró establecer un hito para la educación al 2030. En esta cita se reafirmó la visión y voluntad política por realizar esfuerzos en bien de una educación de calidad para todos (UNESCO, 2015, pág. 1). Asimismo, se establecieron metas relacionadas con el desarrollo sostenible y una nueva visión de la educación. Siguiendo esta línea de análisis, y tomando como referencia el 4 ODS, se trata de garantizar una educación inclusiva, equitativa, de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

En los últimos años, gobiernos como los de México, Chile, Argentina y Perú pregonaron políticas educativas impositivas que sirvieron como paliativos. En países de América Latina y el Caribe estas políticas educativas han estado encaminadas a capacitaciones infértiles y políticas remunerativas docentes, como si el aumento del salario a los docentes o las reformas en la categorización de su profesionalidad (algunas con carácter punitivo) mejoraran por sí solas los sistemas educativos.

Una educación de calidad implica los esfuerzos necesarios de los actores pertinentes, como el caso de la UNESCO; sin embargo, estas implementaciones han sido élite de organismos económicos (FMI o BM), carentes de pertinencia en la educación.

El Banco Mundial publicó en 2006 el informe “Por una educación de calidad para el Perú: estándares, rendición de cuentas y fortalecimiento de capacidades”. Se identificaron medidas para salir del estancamiento además de proporcionar comparaciones del gasto educativo internacional. A puertas del Bicentenario de la Independencia, ¿cuánto hemos avanzado en el desarrollo de estas políticas educativas y cómo estableceremos las metas para el 2030?

En muchos países de la región, la mano de obra infantil es considerada base para el crecimiento económico de la familia. Como en Colombia, en el Perú el trabajo infantil ha sido considerado un atraso en la vida de estos niños. Cuando el abandono escolar es por motivos laborales se absorben la continuidad escolar y esto ocasiona un costo económico en el niño y en su calidad de vida.

Un aspecto que considero crucial para el desarrollo de una educación de calidad es el trabajo del docente. Al 2030 se debe aumentar considerablemente la oferta de docentes calificados mediante la cooperación internacional para adoptar modelos de éxito en nuestro espacio laboral o para integrar y compartir los avances en educación.

La trasformación educativa que atraviesan los países de América Latina y el Caribe ha cambiado la visión del docente en la escuela. Ello se puede apreciar en los progresos en la implementación de medidas en varios países (Rivas, 2015) (Bruns & y Luque, 2014), donde se ha logrado un leve mejoramiento. Además, estos cambios han posibilitado el surgimiento de nuevas formas en el saber, hacer y proceder. Las competencias aparecen relacionadas con la enseñanza de los estudiantes y la formación y perfeccionamiento del docente.

El educador debe saber una competencia establecida previamente y su competencia real (Bunk, 1994). La competencia profesional es la capacidad que posee un individuo y se manifiesta en el dominio de conocimientos, destrezas y aptitudes con la finalidad de realizar una determinada actividad.

Es preciso señalar que la formulación de competencias no es fruto de una decisión objetiva, sino que es dinámica y fruto de opciones teóricas e ideológicas que dejan gran margen para la interpretación (Perrenoud, 2010). Así, con el avance de la ciencia cambian las competencias y la intención de mejorar las capacidades, habilidades y destrezas.

La intensidad y el avance acelerado de la sociedad repercuten en el salón de clases: es ahí donde el docente debe actuar de forma competente para tener una reacción apropiada. Son estas actitudes y métodos renovados lo que conducirán a una verdadera educación de calidad y aprendizaje.

*Este post es una colaboración de Eric Gálvez, docente del Departamento de Estudios Generales de la Universidad Privada del Norte.

Referencias bibliográficas:

Bruns, B., & y Luque, J. (2014). Profesores excelentes. Cómo mejorar el aprendizajes en América Latina y el Caribe. Banco Mundial. Informe del Banco Mundial. Obtenido de CC BY 3.0.http://dx.doi.org/10.1596/978-1-4648-0151-8

Bunk, G. (1994). Dialnet. Obtenido de La transmisión de las competencias en la formación y perfeccionamiento profesionales de la RFA: LaTransmisionDeLasCompetenciasEnLaFormacionYPerfec-131116%20(2).pdf

Perrenoud, P. (2010). Diez nuevas competencias para enseñar. Barcelona: Graó.

Rivas, A. (2015). America Latina despues de PISA: lecciones aprendidas de la educación en siete paises 2000-2015. Buenos Aires. Fundación CIPPEC.

UNESCO. (22 de mayo de 2015). Foro Mundial sobre Educación 2015. Obtenido de UNESCO: http://es.unesco.org/world

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