Beethoven reciclado: anotaciones sobre la cultura de masas

beethoven reciclado: anotaciones sobre la cultura de masas

En un ensayo publicado en su ya célebre obra Apocalípticos e integrados, allá por el lejano 1965, Umberto Eco analiza las dos posturas asumidas frente a la irrupción de los medios masivos de comunicación y el producto que su impacto ha generado: la llamada cultura de masas. Este conjunto de bienes culturales se encontraría en oposición a aquellos otros valores culturales que tradicionalmente han sido disfrutados por una minoría selecta. En algunas líneas iniciales de aquel texto, el autor italiano hace notar que todo cambio cultural de envergadura se percibe bajo la forma de una ruptura: las transformaciones derivadas de ese proceso afectan sensiblemente la visión habitual que tenía vigencia hasta un determinado momento:

Toda modificación de los instrumentos culturales, en la historia de la humanidad, se presenta como una profunda puesta en crisis del «modelo cultural» precedente; y no manifiesta su alcance real si no se considera que los nuevos instrumentos operarán en el contexto de una humanidad profundamente modificada, ya sea por las causas que han provocado la aparición de aquellos instrumentos, ya por el uso de los mismos instrumentos. El invento de la escritura (…) es un ejemplo; el de la imprenta o los nuevos instrumentos audiovisuales, otro. (Eco, 2001, pp. 51-52)

Los medios masivos de comunicación –los mass media– han generado un cambio radical en nuestro mundo. La manera en que se accede a los bienes culturales y cómo estos son distribuidos para su disfrute son hechos que han venido experimentando, desde las primeras décadas del siglo XX, una profunda y desconcertante transformación merced a la irrupción de estos nuevos canales de transmisión de la cultura. Al paso del tiempo, diversas manifestaciones artísticas han surgido contraviniendo los usos y códigos imperantes hasta antes de la configuración de este nuevo panorama, poniendo en cuestión la clásica distinción, debida a Dwight MacDonald, entre  High Culture, Masscult y Midcult.

beethoven reciclado: anotaciones sobre la cultura de masas

Umberto Eco, autor de Apocalípticos e integrados.

MacDonald (1983) es severo en su crítica: los productos de la Masscult (o cultura de masas) que circulan a través de los medios masivos de distribución, y distintos substancialmente a los productos de la alta cultura (pensemos en la filosofía griega, la pintura del Renacimiento o la música clásica, entre otras manifestaciones), son «no-cultura» e incluso «anticultura».

Uno de los productos de la Masscult es el rock and roll (y, por extensión el caudal creativo asociada a la música popular contemporánea). Curiosamente, en este género se ha dado una curiosa apropiación (y reelaboración) de la música clásica, un elemento típico de la alta cultura. Y ha sido el gran Ludwig van Beethoven el favorito en este trance. El curso que ha seguido su música, o, digamos mejor, algunas de sus más celebres composiciones en el contexto de la cultura popular, o, para decirlo empleando una expresión acuñada por Dwight MacDonald, una vez incorporadas al circuito de la  Masscult, ha sido sin duda singular.

Veamos.

Quizá una de las más tempranas alusiones a la figura de este músico inmortal se haya dado en la canción de Chuck Berry, Roll over Beethoven. Si bien no se interpreta en algún pasaje de la canción melodías provenientes de la obra del músico alemán, se lanza una suerte de proclama: Chuck Berry promueve pasar por encima de Beethoven para dar lugar al reinado del nuevo monarca: el rock and roll (aunque en ese momento lo llama aún Rhythm and Blues). Nada más y nada menos que la incipiente irrupción de la rebeldía contra lo políticamente correcto. Estábamos en 1956, y pocos años después The Beatles (y luego muchas bandas más) harían su propia versión de este tema, que aparece en su álbum With The Beatles, de 1963.

Mucho después, a inicios de la década de los setenta, Jean-Jacques Perrey, un famoso creador de música electrónica, versionó una obra de Beethoven. Se trataba de «Marcia alla turca» (conocida también como «La marcha turca»), una pieza de música incidental compuesta para Las ruinas de Atenas, obra del dramaturgo alemán August von Kotzebue. Perrey llamó a su tema «The elephant never forgets», tema incluido en su disco Moog Indigo. El arreglo que hizo este músico francés es realmente genial. Pero fue un comediante latinoamericano, y extraordinario guionista, Roberto Gómez Bolaños, el popular Chespirito, quien lo popularizaría por estos lares. ¿Quién no ha escuchado la cortina de El chavo del ocho? Aquí está, para que recuerden el tema aquellos que la escuchaban entusiasmados, cuando eran niños, como preludio de cada programa. Y por si no la conocían, acá tienen la pieza musical compuesta por Beethoven.

Durante la época dorada del rock en español, por aquí se escuchó una canción escrita e interpretada por un grupo punk argentino, Los Violadores. El tema, que recrea la atmósfera de la novela de Anthony Burgess, La naranja mecánica, agresiva y contestataria, lleva por título «1, 2 ultraviolento», y forma parte del álbum ¿Y ahora qué pasa, eh?, que esta banda publicó el año 1985. El inicio de este tema es nada menos que la sección más conocida de la melodía del cuarto movimiento de la Novena Sinfonía, obra escrita por Beethoven en 1824, tres años antes de su muerte. Esta parte final de la sinfonía ahora constituye el himno de la Unión Europea, y recibe el nombre de «Himno a la alegría», y no es otra cosa, sino la musicalización de la «Oda a la alegría», famoso poema de Schiller, que Beethoven quiso musicalizar desde muy joven.

La melodía más reconocible de «El himno a la alegría» abre el tema de Los Violadores, y es interpretada de una manera ruda y elemental, pero muy potente, con un efecto de distorsión, propio del género punk, por Stuka, el único guitarrista de la banda. Aquí la podemos escuchar.

La primera versión de una sinfonía dentro del rock en español había sido interpretada años antes, en 1970, por un pionero en este ámbito, Miguel Ríos. También sería la famosa pieza del inmortal Beethoven: el cuarto movimiento de la célebre Novena Sinfonía. La letra ha sido adaptada, pero conserva pasajes significativos del poema de Schiller, que es cantado por solistas y coro en las interpretaciones hechas por orquestas sinfónicas.

Dwight MacDonald, pionero en el estudio de la cultura de masas.

Dwight MacDonald, pionero en el estudio de la cultura de masas.

Por lo demás, guitarristas virtuosos de rock instrumental han dado vida a versiones realmente impactantes de la parte más reconocible del primer movimiento de la Quinta sinfonía. Es el caso de Danney Alkana.

Por supuesto: Beethoven no es el único músico clásico que ha sido versionado en clave Masscult. Y los que he reseñado en esta ocasión, ciertamente no son los únicos músicos que han traído aquellas piezas clásicas a los predios de la cultura de masas, y específicamente del rock y la música pop, y las han interpretado siguiendo los impulsos de su propia y particular sensibilidad. Lo que he querido poner de relieve, simplemente, es la manera en que la cultura, y en este caso, de manera señalada, la música, va transformándose: su recepción, su ejecución y su distribución son aspectos que van alterándose al ritmo de los tiempos y bajo el impacto que sobre ella tienen las nuevas tecnologías.

Umberto Eco, y, antes, Dwight MacDonald, entre otros, abordaron esta cuestión con una muy atenta mirada crítica. El balance efectuado por cada uno de estos pensadores difiere uno del otro en buena medida –el aristócrata apocalíptico frente al intelectual que se aproxima sin celo al integrado–, pero lo medular en ambos es la singular capacidad que exhiben al momento de captar las transformaciones profundas e irreversibles que se están produciendo en nuestras maneras de relacionarnos con los valores culturales a raíz del posicionamiento de los medios de comunicación masivos.

MacDonald anuncia con pesar la decadencia de la cultura, maculada por productos de consumo que pretenden pasar por verdaderos bienes culturales; Eco procura moderar tanto los excesos críticos de esta ralea, como el optimismo apresurado de los apologistas de los mass media.

Y para terminar: el fragmento de una canción de un grupo de heavy metal español de los años ochenta, Barón Rojo. Sí: otra vez el rock invocando a Beethoven. La cultura de masas en busca de su reconocimiento… Escuchemos:

Navega por ahí un tipo original

que dice ser genial (…)

tiene talento creador

pero le tachan de vulgar

porque defiende que en el rock

hay un mensaje cultural

dice que el gran Beethoven hoy tocaría rock,

aunque le ataquen mantendrá su opinión…

*Este post es una colaboración de José Antonio Tejada Sandoval, docente del Departamento de Estudios Generales de la Universidad Privada del Norte.

Referencias:

Eco, U. (2001). «Cultura de masas y «niveles» de cultura». En: Umberto Eco, Apocalípticos e integrados. Barcelona: Tusquets Editores.

MacDonald, D. (1983). «Masscult & Midcult». En: Dwight MacDonald, Against the American Grain. New York: Da Cappo Press, pp. 3-75.

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