Experiencia y actitud: ¿Qué valores tienen cuando postulamos a un trabajo?

Al postular a un puesto de trabajo, experiencia y actitud son dos componentes que los candidatos tienen muy en cuenta en los candidatos. Empléate UPN organizó una charla durante la cual experto explicó sus valores.

actitud

La actitud está regida por los pensamientos y predispone a responder de forma favorable o desfavorable en una entrevista de trabajo.

Con la presencia del psicólogo y máster en gestión del talento Fernando Juscamayta, Empléate UPN organizó la charla “Experiencia deseable, actitud indispensable. ¿Qué se valora más?”, durante la cual el experto abordó los alcances que tienen estas dos variables cuando se postula a una plaza laboral.

El ponente señaló que los procesos de selección están orientados a evaluar las competencias de los candidatos. “Los reclutadores evalúan tus competencias: saber, hacer y querer. El saber son tus conocimientos. El hacer implica tu experiencia personal y laboral. Y el querer es tu actitud en consonancia con dicha evaluación. La actitud está regida por tus pensamientos y te predispone a responder de manera favorable o desfavorable. Tu actuación se da en función de ello”, expresó el también docente y asesor en empleabilidad.

«Es muy importante ver los problemas como oportunidades o retos, así como autoevaluar tu desempeño luego de cada proceso de selección, además de tu motivación, vocación y proactividad»

Explicó que de esta manera, en una entrevista de trabajo, en tanto el puesto sea de mayor complejidad, se requerirá mayor experiencia y conocimientos que actitud. Lo contrario sucederá cuando un puesto sea de menor complejidad. Sin embargo, en ambos casos primará siempre tu actitud.

El profesor Juscamayta recomendó desarrollar un conjunto de actitudes que son las más valoradas durante el proceso de postulación a un trabajo:

  • Consignación de información real en el CV
  • Sinceridad y respeto
  • Un estilo asertivo de comunicación
  • Optimismo

Manifestó asimismo que es muy importante ver los problemas como oportunidades o retos, así como autoevaluar tu desempeño luego de cada proceso de selección, además de tu motivación, vocación y proactividad. También debes tener disposición a compartir tus conocimientos y experiencias. Un cambio de actitud empieza por cambiar tus pensamientos: enfócate y prepárate.

*Este post es una colaboración de Romina Winter y Stephany Mego, consejeras del área de Empleabilidad de la Universidad Privada del Norte.

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