Rimashum Kichwapi: Hablemos en quechua y preservemos su herencia cultural

Recientemente se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Una defensa del quechua junto con la invocación a proteger su herencia cultural en la siguiente nota. 

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Según Naciones Unidas, las lenguas nativas desaparecen a un ritmo acelerado y con ellas el patrimonio cultural que suelen generar. (Imagen: educatolerancia.com)

Hablemos en quechua, hablemos en aimara, hablemos en awajun, hablemos en ashaninca, hablemos en shawi, hablemos en las 47 lenguas que identifican a nuestro Perú, rico en historia, en cultura, en la identidad de sus pueblos.

Hace unos días -el 9 de agosto- celebramos el Día Internacional de los Pueblos Indígenas y podríamos preguntarnos: ¿Qué hacemos celebrando y realizando publicaciones y datos sin acciones que generen algo productivo para estos pueblos? Audrey Azoulay, directora general de la Organización de la Naciones Unidas para la Educación y Cultura, manifiesta que cada dos semanas desaparece una lengua en el mundo y, con ella, un pedazo de la historia humana y de nuestro patrimonio cultural e intelectual.

De eso se trata una lengua, no solamente de la gramática, sintaxis, fonética y otros elementos lingüísticos que la componen, sino de la cultura que engloba, de las formas de vida, de sus idiolectos. Hace un tiempo conversaba con un nativo hablante del quechua y me decía que el “quechua” no es solamente una forma de hablar, sino una forma de vivir, una especie de conducta que rige las normas de convivencia sociales, de respeto a las personas, a los animales, a la vida, a la Pachamama.

Me sorprendió cuando me dijo que en la cultura quechua no existen palabras para insultos, es decir, no existe manera de ofender a otra persona y que incluso un simple saludo se hace con reverencia y respeto a los interlocutores, sobre todo a los adultos y con mayor cortesía a los adultos mayores, aquellos que ya pintan canas llenas de sabiduría ancestral, de historia y costumbres tradicionales. Algunas palabras del quechua están compuestas por sonidos de la naturaleza, como el canto de las aves, las piedras de los ríos y la danza de los árboles.

«El quechua no solamente es una lengua, sino también una cultura y una forma de vida que nos propone una manera de convivencia en paz, en armonía, respetando toda forma de vida y la casa donde vivimos»

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La comunidad cajamarquina de Chetilla es tal vez el último lugar donde se mantiene vivo el quechua en esta región. (Foto: radiolabeta.com)

Casi nunca valoramos lo nuestro, hasta que viene un extranjero y hace el trabajo por nosotros. Sucedió con el chullo, con las líneas de Nazca, sucedió con el quechua cajamarquino. Si no hubieran venido los gringos a convivir con nuestros paisanos, a aprender sus narrativas y sus formas de vida, hubiéramos sepultado una lengua más y con ella todo lo que describo en esta breve nota. Salvaron no solamente una lengua, sino también una cultura y una forma de vida que nos propone una manera de convivencia en paz, en armonía, respetando toda forma de vida y la casa donde vivimos.

Hace algunos años visité Ayacucho y un pequeño incidente me hizo sentir inservible e impotente, al tratar de ayudar a una desesperada mujer que llevaba a su pequeño hijo cargado en la espalda y no poder entender lo que me decía. Traté de llamar a la policía y otras personas se sumaron a la ayuda, pero seguí sin comprender absolutamente nada por el desconocimiento de la lengua quechua.

Esta anécdota me hizo reflexionar y tratar de entender nuestras culturas, el sentir de nuestros pueblos, y al regresar a mi tierra puse un granito de arena para preservar su lengua y cultura. Al investigar al respecto, entendí que existían culturas agonizantes en Cajamarca, que de 40 mil quechuablantes en 2005 solo quedaban 17 mil al año 2018. Se tenía que hacer algo para salvar esta invaluable lengua.

Iniciamos entonces el proyecto Rimashum Kichwapi, que significa hablemos en quechua, a través del cual tratamos de revalorar y preservar esta lengua y cultura. Lo importante y valioso de ser comunicador es que podemos integrar, difundir, organizar y, por qué no, rescatar una cultura. Desde entonces instituciones, personas y muchos más nos acompañan pronunciando Rimashum Kichwapi.

*Este post es una colaboración de  Adolfo Chávez Chávez, docente de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Privada del Norte.

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