Soldados y exploradores: ¿cuál es la mentalidad deseable?

soldados y exploradores working adult

Es conocido que el pensamiento de los seres humanos se forma en el tiempo a partir de un conjunto de creencias, posturas e incluso dogmas que, con frecuencia, son poco flexibles. En otras palabras, a medida que nos hacemos mayores disminuye la probabilidad de que nuestro pensamiento varíe, aun cuando estemos equivocados.

Invitada por TED, Julia Galef, presidente y cofundadora del Center for Applied Rationality (Centro para la Racionalidad Aplicada), piensa que las cosas no tienen que darse necesariamente de ese modo.

En ese sentido, plantea una distinción entre dos tipos de mentalidades: la del soldado y la del explorador.

En el primer caso, Galef admite que, efectivamente, las personas con mentalidad de soldado suelen tener un razonamiento influenciado por prejuicios, intuiciones y patrones profundamente asumidos. Adicionalmente, ante una controversia, las opiniones que emiten se someten inconscientemente a aquella postura con la que concuerdan y que consideran la correcta aun cuando no lo sea. Y persisten en ello porque consideran que están siendo objetivos e imparciales. Esta es una actitud que Galef denomina razonamiento motivado.

A diferencia de los soldados, los exploradores tienen la disposición de comprender las cosas. Y en función a ello despliegan curiosidad y van en búsqueda de la verdad más allá de que la realidad pueda contraponerse a sus convicciones. Son personas genuinamente humildes y su autoestima no está vinculada a que tengan la razón o no en determinados temas. De la misma manera, sienten gusto por aprender, resolver problemas y son abiertos a la discusión.

Galef se pregunta por las causas de que las personas sean de uno u otro modo y plantea una respuesta: tanto en el caso de los soldados como en el de los exploradores, todo reside en las emociones. En los primeros domina un sentimiento conectado a la defensa o el espíritu de tribu, mientras que en los segundos el propósito es descubrir el fondo de las cosas.

Lo fundamental en torno a este tema –sostiene la experta- es que desarrollar buen juicio, predecir situaciones con acierto y tomar buenas decisiones depende de la actitud que tengamos. De allí que una mentalidad de explorador repercutirá en una más alta probabilidad de emitir juicios correctos y, por ende, de actuar en la misma dirección.

“Si queremos mejorar nuestros juicios como individuos y como sociedad, no necesitamos tener una educación más lógica o con mayores contenidos de retórica, estadística o economía. Lo que necesitamos es utilizar bien los principios de un explorador”, acota Galef.

Desde su experiencia, debemos sentirnos orgullosos y no avergonzados cuando nos damos cuenta de que estamos equivocados. Intrigados más que defensivos. En definitiva, debemos plantearnos si queremos defender nuestras propias ideas o ansiamos llegar a ver las cosas como son.

Fuentes:

http://www.lampadia.com/analisis/social/consejos-para-pensar-y-discutir-mejor/

http://rationality.org/

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