Satisfacción laboral y productividad

Las condiciones que un trabajador requiere para brindar lo mejor de sí fueron dilucidadas hace tiempo. Esto solo es posible cuando las personas, sus necesidades, preocupaciones, expectativas y sueños constituyen una prioridad para la dirección. Con todo, ciertas voces afines a los estilos autoritarios aún consideran que una mano dura es condición necesaria para alcanzar los objetivos de la organización.

Reforzando la primera tesis, una reciente investigación de Alex Edmans, profesor de Finanzas de Wharton School, muestra que altos niveles de satisfacción entre los empleados producen índices de retorno también elevados para los accionistas. Sin embargo hay una advertencia: el efecto es mucho más pronunciado en los países que tienen políticas laborales flexibles, a diferencia de lo que ocurre en economías reguladas.

Sus planteamientos son detallados en “Satisfacción del empleado, flexibilidad del mercado laboral y retorno de acciones en todo el mundo” [Employee Satisfaction, Labor Market Flexibility, and Stock Returns around the World], en el que colaboraron los profesores Lucius Li y Chendi Zhang, ambos de la Universidad de Warwick. La investigación se basa en un estudio previo de Edmans según el cual las empresas que aparecen en el ranking de las 100 mejores para trabajar en Estados Unidos produjeron retornos anuales de acciones de dos a tres puntos porcentuales más altos que sus pares que no aparecían en la lista. Como es evidente, estos datos corresponden a Estados Unidos.

El nuevo estudio, de acuerdo al autor, analiza 14 países con diversos ambientes regulatorios, lo que perfila escenarios más matizados del valor de la satisfacción del empleado.

Edmans y sus compañeros anotan que si en el siglo XX el mayor valor de las empresas provenía de su capital físico, hoy en día el activo más importante son sus trabajadores. Absolutamente todos, en la posición que ocupen. Así, en la industria del conocimiento, como la del software, productos farmacéuticos y servicios financieros, empleados de áreas no administrativas participan en el desarrollo e innovación del producto, establecen relaciones con clientes y proveedores y hacen un seguimiento de los subordinados. Políticas favorables a los empleados suelen atraer trabajadores de alto nivel y aseguran su permanencia en la empresa, constituyendo una ventaja competitiva sostenible”.

En general, el nuevo estudio confirma los resultados que Edmans había obtenido anteriormente: las empresas con empleados cuyo nivel de satisfacción es más elevado producen alfas, es decir, retornos bursátiles por encima de la media, en comparación con otras empresas. De hecho, el alfa medio mensual de las compañías americanas de 22 puntos básicos (o un 0,22%) era solo el décimo más elevado entre otros 14 países en intervalos de tiempo que iban aproximadamente de 1998 a 2013.

Japón tiene un alfa mensual de 77 puntos básicos, y el Reino Unido 81, aunque los investigadores advierten que la división por país es imperfecta debido al tamaño modesto de las muestras. El alfa mensual de 22 puntos en Estados Unidos significa que si las acciones de una empresa subieron un 10% al año, el retorno de las acciones de las mejores empresas será de 12,6%.

Fuente:

http://www.knowledgeatwharton.com.es/article/satisfaccion-laboral-accionista/

 

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