Quilca vive

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas (No hay valoraciones aún)
Loading...

You may also like...

3 Responses

  1. Renato dice:

    José, acabo de leer tus dos últimos artículos (con la esperanza de seguirte leyendo), me has transportado a mi entrañable Kilka y he rebuscado nuevamente, casi en estado embriagador, esos primeros libros que hasta el día de hoy se hacen presente en mi biblioteca y forman parte de esas primeras monedas adolescentes que invertí (a pesar del hambreador estado aprista), hoy lo sé, de la mejor manera.
    Gracias por el flashback.
    Renato

  2. José Antonio dice:

    Muchas gracias, estimado Renato, por tu gentil interés. Debo decir que se extrañan tus posts; ya es hora de que compartas uno más de tus buenos textos. Tú sabes que también te sigo.
    Aunque Quilca ya no es lo que fue, sigue dando la batalla; y eso ya es bastante. Solo los que pasamos la vida acompañados siempre de aquellos encuadernados y leales compañeros, sabemos el inmenso placer que puede deparar perderse una tarde (o toda una mañana) entre los recovecos de ese amable jirón, en busca de antídotos permanentes contra la necedad y el pensamiento hueco, y dosis generosas de imaginación y sabiduría.
    Un abrazo.

  1. 14 diciembre, 2018

    […] compra de un libro en aquel espacio encantador llamado «Boulevard de la Cultura», que quedaba en el Jr. Quilca, y que los libreros habían tomado en alquiler al Arzobispado. La prelatura eclesiástica, dueña […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *